Pasaron cinco días del horrendo
caso donde una vecina fue descubierta ultrajando restos de un cuerpo en el
cementerio de San Francisco, y hasta el momento la mujer continúa alojada en el
área de Salud Mental del Hospital J. B. Iturraspe, al aguardo de una pericia
clave que determinará su situación procesal.
La fiscalía a cargo de Oscar
Gieco todavía no pudo desarrollar las pericias psiquiátricas y psicológicas para
establecer si la mujer, imputada por daño calificado, es consciente de sus
actos. Es decir, si es imputable o inimputable.
Una vez que los investigadores
tengan estos resultados, podrán determinar si la mujer puede ser indagada, y
luego dictarle la prisión preventiva o excarcelación.
Además intentan determinar si la acusada era guiada por un chamán que la incitaba a cometer este horrendo accionar para una especie de ritual o acto de brujería.
Arrodillada y con una tijera de
podar en la mano
Así la encontraron los efectivos policiales
a la mujer de 36 años el martes 6 de agosto a la madrugada en una tumba del Cementerio
de San Francisco. Al lado una pala y tierra removida a su alrededor.
El horrendo episodio ocurrió
pasada la medianoche y motivó su detención, además de una investigación abierta
por parte de la fiscalía que dirige Oscar Gieco. Se la acusa de haberle cortado
dos dedos al cadáver de otra mujer. La sospechosa fue sorprendida in fraganti,
aportaron fuentes cercanas a la investigación.
La tumba profanada se encuentra
en el sector oeste del Cementerio, aledaño al Cementerio judío, donde se
observan varias cruces blancas.
Además de la mujer arrodillada,
que sería de apellido Benítez, los uniformados constataron tierra recientemente
removida y la tapa de un féretro abierto, notando un cuerpo en descomposición
de una mujer mayor de edad, la cual presentaba sus dos dedos índices amputados.
Aparentemente, la mujer detenida
es oriunda de la zona y tendría varias deudas sobre sus espaldas. La principal
sospecha del caso, aseguraron fuentes judiciales, sería la de una posible
"brujería por encargo". Sin embargo, aseguran que todo es muy
reciente: "Hay que esperar un poco más", le dijeron a Up.
La detenida fue imputada por daño
calificado (art 184, inc. 5, del Código Penal). Se procedió al secuestro de una
tijera de podar, una pala de punta y un teléfono celular marca Samsung J7. Se
ordenó su traslado al Área de Salud Mental del Hospital J. B. Iturraspe.
Su primera declaración
Según trascendió, la mujer brindó alguna declaración cuando fue detenida por los policías. Aparentemente, dijo haber actuado bajo la influencia de un chamán de nacionalidad colombiana, quien la guiaba por mensajes de WhatsApp.
Ante lo consulta de Up, Gieco reconoció que fue un comentario “espontáneo” de la mujer y que el próximo paso será abrir el teléfono -pedido realizado a través del Juzgado de Control- para cotejar si esta versión es correcta: "Estamos esperando conocer si lo que dijo es tal cual", agregó.
La imputación es por daño calificado y su internación en Salud Menta es porque sufre un cuadro severo de depresión.
Gieco agregó que dentro de esa declaración espontánea, la protagonista de este hecho habría mencionado la influencia de un chamán que la iba guiando en realizar una serie de pasos para liberarse de un mal. Entre ellos, se encontraba profanar una tumba y llevar adelante el corte de los dedos de una mano.
El fiscal también indicó que la mujer tomó una tumba al azar y que llegó sola al cementerio, en una motocicleta.