Cuando Gabriel Cervera (66) empezó a trabajar
en la empresa de recolección de residuos de San Francisco, Ashira, todavía no había celulares, muchos barrios de la ciudad no existían y en Argentina la
moneda era el Austral.
Cervera ya había tenido experiencias conduciendo
grandes vehículos por la ciudad. A los 13 años -aunque parezca una locura en esta época- ya manejaba un camión de productos alimenticios, luego los
colectivos urbanos de la década del 80, y por un tiempo condujo la ambulancia de Ucemed, hasta que el 2 de diciembre de 1991
llegó esa oportunidad que decidió tomar hasta jubilarse: ser chofer del camión
de basura.
“Para mí la experiencia fue muy buena. Cuando
arranqué el trabajo de basurero era medio mal visto y esta empresa lo
reivindicó. Tal es así que actualmente hay mucha gente que quiere
entrar a trabajar a este lugar”, destacó Cervera, quien decidió jubilarse ante la necesidad
de la compañía de recortar personal y así evitar la salida de un compañero más
joven.
Indicó que recorrer casi 34 años la ciudad con el camión, le permitió conocer cada detalle de San
Francisco y a muchísimas personas: “Conozco toda la ciudad a la perfección y
casi diría que conozco donde vive cada una de las personas. Cuando me hablan
de alguien si no sé el apellido pero me dicen dónde vive, ya sé quién es.
Estuve toda la vida trabajando en la calle”.
Luego destacó el buen vínculo con los compañeros,
tanto con los actuales como los que pasaron por la empresa. “Con la mayoría
tenemos muy buen trato”.
- ¿Es quine más años trabajó en la
recolección de residuos?
- En el legajo soy el chofer de más antigüedad.
Si bien el 2 de diciembre de 1991 entramos 3 o 4 más que todavía trabajan, en
aquel momento los otros entraron como coleros y yo como chofer. Yo tenía 33
años y ellos tenían 20. Hay muchachos que están corriendo la ciudad desde
hace más de 30 años.
- ¿Cómo es la respuesta de la gente ante el
servicio que brindan?
- Creo que la gente nos respeta mucho. Cuando hay
algún comentario de que puede haber algún problema con la recolección o que
pueden municipalizar algún sector como en estos momentos, la mayoría pide que
nosotros hagamos el servicio porque saben que el trabajo que hacemos es bueno.
Siempre fue así, los barrios que no tenían el servicio de Ashira siempre lo
piden, pero eso depende de la Municipalidad.
- Llegó el momento de la jubilación, ¿qué
expectativas tiene?
- Yo la venía pateando porque tengo varios años
pasados para jubilarme, pero ahora que la empresa tiene que hacer una
restructuración y achicar personal, decidí acordar un retiro y a la vez salvar
el trabajo de alguien más joven.
- ¿Tiene pensado seguir con alguna actividad?
- Sí, estoy buscando alguna actividad como para
mantenerme psíquica y económicamente, así ayudar a la jubilación que voy a
recibir.