El titular de Apross (Administración Provincial del Seguro de Salud), Pablo Venturuzzi, se refirió al conflicto
que envuelve por estos días a la obra social más grande del país, Pami, que viene de anunciar un recorte
sustancial de los ingresos de los médicos de cabecera motivando un paro de los
profesionales que comenzó el lunes y se extiende hasta este miércoles.
“Hoy la diferencia entre uno (Apross) y otro (Pami)
es contundente. A los intendentes no les pagan las prestaciones médicas, los hospitales
públicos están desbordados por pacientes Pami. En Marcos Juárez, por ejemplo,
cerró una clínica los pacientes deben trasladarse más de 100 kilómetros para
ser atendidos”, sostuvo.
Claro que Apross tampoco es una panacea y es
motivo frecuente de críticas por parte de quienes tienen dicha obra social. En este
sentido, Venturuzzi reconoció que deben mejorar en cuestiones como demoras en
turnos, cobertura y prestaciones.
“Apross es un sistema en terapia intensiva hace
años que se fue agravando en los últimos dos. El 74% de las obras sociales
sindicales no pueden financiar un programa médico obligatorio, lo que hace que
sus afiliados caigan en el Ministerio de Salid de la provincia, por eso se
incrementó el 45% de la actividad en hospitales públicos”, sostuvo.
Agregó que buscan mejorar el sistema en medio
de una situación crítica económica: “Los medicamentos son cada vez más onerosos,
los tratamientos también y todo eso hay que financiarlo”, dijo.
El costo de la consulta
Venturuzzi detalló que la consulta médica base
se paga desde $18.000 y está compuesta por $14.000 que abona Aross y $4.000 de
coseguro. En el caso de especialistas, ese valor puede incrementarse hasta un
50%, alcanzando los $25.000. Aclaró además que el coseguro no se actualiza
desde febrero de 2025.
Sobre los turnos, reconoció que pueden demorar
entre 10 días y hasta 90 días, dependiendo de la especialidad y la clínica, y
sostuvo que se trata de “un problema del sistema de salud a nivel mundial”.
Como alternativa, mencionó la implementación de un sistema de turnos digitales
y el avance de la telemedicina.
En relación a los reclamos, admitió que “falta
mucho por mejorar”, especialmente en el acceso a consultas y prácticas básicas,
aunque aseguró que la cobertura es “muy buena” en casos de enfermedades graves
o de alto costo.
También explicó que el sistema funciona de
manera solidaria, con aportes del 6,5% para trabajadores activos y 7% para
pasivos, además de un fondo fijo para enfermedades catastróficas.