El viernes inició con ruido de bombos en el centro de la ciudad producto del reclamo que lleva adelante el Sindicado Unión Obreros Empleados Municipales de San Francisco (Suoem).
Se trató de una nueva asamblea
que organizó el gremio que pide desde hace semanas por aumento salarial al
Ejecutivo Municipal conducido por el intendente Damián Bernarte.
Las medidas de fuerzas afectan la
atención y servicios en diferentes áreas de la Municipalidad, y por el momento
no se avizora una respuesta del oficialismo que pueda llevar las negociaciones
a buen puerto teniendo en cuenta que el objetivo del intendente es recortar
gastos en el marco de la abrupta caída de la recaudación y la escasez de envíos
de fondos de la Nación.
Entre los reclamos, el secretario
Víctor Lescano, había dicho días atrás ante los trabajadores en el marco de una de las
asambleas: “Sabemos que hay un problema
económico y es de orden nacional. ¿Ahora qué priorizamos, no quieren ordenar la
Municipalidad? Porque en este despelote que hay, si nosotros fuéramos
ordenados, encontraríamos el problema y cómo achicar y no prohibir aumentos a
los trabajadores”, expresó.
Tras ello, sostuvo: “Que tengan
aumentos ellos, y los amigos de ellos. Que ofrezcan algo para que podamos decir
‘bueno, por lo menos nos llevamos algo’. Nos dicen que la asamblea no es legal:
¿Y qué es legal? Lo que ellos hacen con los planes de trabajo. O acaso es legal
que un compañero de plan tenga un accidente y reniegue porque el seguro del municipio
no lo cubre”, indicó.
Lescano agregó que el gobernador
Martín Llaryora dice que es injusto lo que hace el Gobierno Nacional en retener
la coparticipación y se preguntó: ¿A caso es justo que nos metan la mano en el
bolsillo? Siempre le tocan el sueldo al
laburante, al que menos gana, la misma política del Gobierno Nacional,
entonces. Esto es una cadena, quién come con un aumento del 1%”, apuntó.