En el marco del programa “Más Árboles, Más Vida”, estudiantes de 4º año “B” del IPEA Nº 222
participaron de una jornada de plantación de 100 cítricos en el Vivero Municipal. La propuesta combinó educación
ambiental y una experiencia práctica de formación para los estudiantes.
En esta oportunidad, 22 estudiantes de la
especialización en Ciencias Naturales Aplicadas, participaron junto a sus
docentes de una clase práctica en la que llevaron al terreno los conocimientos
adquiridos en la institución educativa. La actividad consistió en la plantación
de 100 ejemplares de cítricos que pasarán a formar parte de la ampliación del
Bosque Nutricional.
Durante la jornada se incorporaron distintas
especies frutales, entre ellas mandarinas, naranjas, limones, quinotos y
pomelos, dando continuidad al desarrollo de este espacio que busca sumar
especies productivas y fortalecer las acciones vinculadas al cuidado del
ambiente.
Mayor educación ambiental
El director de Servicios Públicos, Darío Muratore, explicó que esta nueva
plantación forma parte del crecimiento del Bosque Nutricional, que comenzó con
la incorporación de 70 plantas de palta y que ahora suma 100 cítricos. En este
sentido, destacó que uno de los objetivos de la propuesta es integrar la
plantación con acciones de educación ambiental, generando experiencias
colaborativas junto a las instituciones de la ciudad.
Por su parte, el secretario de Servicios
Públicos, Hobey Salvático, destacó:
“Venimos trabajando con las diferentes instituciones de la ciudad. Tenemos la
suerte de que las instituciones educativas y deportivas se sumen a esta
propuesta. Hoy, en particular, tenemos la posibilidad de contar con alumnos
que, por su especialidad y formación, estudian estos temas y, al conocer lo que
es la plantación, se nos hace más fácil realizar la actividad”.
Valoración de parte de la escuela
La jornada estuvo coordinada por personal del
Vivero Municipal y contó con el acompañamiento de tres docentes del
establecimiento educativo.
La docente y jefa de sección del IPEA Nº 222, Florencia Ghizzoni, valoró la
posibilidad de que los estudiantes puedan aplicar sus conocimientos en un
espacio concreto: “Nuestros estudiantes pueden poner en terreno todo lo
aprendido en la institución”.
La propuesta también fue valorada por los
propios estudiantes. Elisa Peretti,
alumna del establecimiento, destacó que se trató de “una experiencia muy linda
porque es una ayuda al medio ambiente y un poco pensando en el futuro de los
jóvenes”.