El exgobernador Juan Schiaretti ya tiene
partido nacional por fuera del PJ, con el que presentará listas en las
elecciones de medio término del año próximo y, en principio, buscará ser
candidato presidencial por segunda vez en 2027 con una propuesta de márgenes anchos,
por el centro político, cuyo límite es el kirchnerismo.
Se llama Partido Hacemos, y el jueves pasado
fue reconocido por la Justicia Nacional Electoral con seis distritos
formalizados y otros once en formación, la mayoría avanzados. Córdoba, Buenos
Aires, Catamarca, Jujuy, San Luis y Tierra del Fuego son las provincias con
personería cerrada. La ley actual exige presencia partidaria en cinco
provincias. Está en trámite la personería en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
y las provincias de San Juan, La Rioja, Corrientes, Chaco y Neuquén.
Como presidente del nuevo partido fue
registrado el diputado nacional Florencio Randazzo, miembro del interbloque
Encuentro Federal donde están los legisladores que responden a Martin Llaryora
y a Schiaretti. La vicepresidenta será una dirigente cordobesista, pero en el
entorno del “Gringo” aseguran que no es la senadora Alejandra Vigo. Algunos
mencionan a la ministra de Desarrollo Social y Promoción del Empleo, Laura
Jure, una dirigente muy cercana al exmandatario que no hace olas políticas
dentro del PJ provincial. Otros apuntan a la cantera del partido cordobés o del
PRO, en un intento de contener al espacio que quede por fuera de la alianza con
Javier Milei.
Schiaretti, aseguran, no tendrá cargo
partidario por el mismo motivo que, dicen en su entorno, no será candidato a
diputado nacional: él lidera el proyecto.
El schiarettismo celebró el logro del partido
propio, para el cual el núcleo chico del exmandatario viene trabajando desde
que finalizó el proceso electoral que consagró a Javier Milei como presidente y
donde el “Gringo” se quedó con casi siete puntos nacionales en la primera
vuelta electoral de octubre. En esta ocasión fue con el nombre “Hacemos por
Nuestro País”, y usó como plafón formal el partido Democracia Cristiana, con
personería nacional, y otros sellos.
Desde que empezó el armado nacional, Schiaretti
conversó con dirigentes considerados “dialoguistas” con la Casa Rosada del PJ y
de otros espacios políticos, como Miguel Angel Pichetto, Emilio Monzó y Nicolás
Massot, con gobernadores como Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, y Rogelio
Frigerio, de Entre Ríos, aunque éste está más cerca de La Libertad Avanza y
busca un acuerdo con Karina Milei. Para 2025, el proyecto es presentar listas
en la mayor cantidad de distritos y
formar una fuerza parlamentaria previa al proyecto presidencial 2027. Todo por el centro, buscando el espacio
en la grieta entre Milei y Cristina, que entiende Schiaretti dejará a muchos
moderados a la búsqueda de otras opciones.
Figuras como Emilio Monzó, Nicolás Massot y
Miguel Pichetto también están en el radar del “Gringo”. Radicales como Lousteau
y Manes. En la numéricamente central provincia de Buenos Aires, se reunió con
el intendente de Tigre, Julio Zamora, con Fernando Gray, de Esteban Echeverría,
con el ex ministro de Alberto Zabaleta, de Hurlingham, a quien le ponderan su
capacidad de armado. Todo heterogéneo con un solo hilo conductor: ni
libertarios ni camporistas.
El fin de semana, previo a la visita de ayer a
Paraná, Schiaretti buceó por la dirigencia de Chubut, donde gobierna un
mandatario de buena relación con Llaryora, Ignacio Torres. El exdiputado
provincial Exequiel Villagra se reunió con el cordobés y con Randazzo, en el
marco del lanzamiento del partido «Hacemos» en Chubut. (Fuente: Alfil)