Nicolás Albera
En
la provincia de Córdoba, de manera orgánica existe una regla que suele darse
casi siempre en distintas localidades: quien
gobierna el Partido Justicialista (PJ) es el intendente. Sin embargo, al
momento, esa regla se rompe. Desde 2022, quien preside el PJ en nuestra ciudad
es el diputado nacional y ex intendente, Ignacio
García Aresca.
Fuentes
del justicialismo local indicaron a Up
que en abril pasado debería haberse llamado a elecciones internas, pero la
Junta Provincial del PJ pidió una prórroga a la Junta Electoral y al momento no
se conoce cuándo habrá renovación de autoridades.
El
intendente Damián Bernarte lleva un
semestre de gestión, pero viene de dos años de interinato. La designación
partidaria de García Aresca, en tanto, se dio en marzo de 2022, en un contexto
en el que Martín Llaryora era
oficializado como presidente del PJ capitalino y Juan Schiaretti, a nivel provincial. El reordenamiento se dio
después de más de un año de suspensiones y postergaciones producto de la crisis
sanitaria generada por la pandemia.
En
ese momento, García Aresca ya era diputado y había tomado licencia en su cargo
como intendente. Su lugar era ocupado por el mismo Bernarte tras varios meses
de tires y aflojes donde imperó un pacto “firmado” por Llaryora que depositó a
quien supo ser un férreo opositor en el sillón principal del Palacio Tampieri.
García Aresca con la cabeza
puesta en el Congreso
Sabido
es que el año viene siendo movido para los legisladores nacionales. Sobre todo
en el primer semestre con los debates continuos de la ley ómnibus y el paquete
fiscal que envió el presidente Javier
Milei, claves para tener gobernabilidad.
La
sede del PJ en San Francisco abre sus puertas muy poco últimamente. Algunos sostienen
que el frío invernal es una de las causas, otros remarcan que no se organizan
nuevas actividades.

Entonces,
¿quién comanda? La pregunta tiene varias respuestas. Hay otros dirigentes que dan
una mano como Graciela Brarda, Matías Beccaría y Fabiana Palacios, ante la
justificada ausencia de García Aresca, un presidente más hoy en los papeles que
en el territorio.
"García
Aresca tiene otras funciones, pero sigue siendo él quien preside el
partido", sostuvo un dirigente justicialista de vasta experiencia. Pese a
ello, reconoció que quien lidera en San Francisco es Bernarte, aunque todavía
no tenga el título de presidente.
Solo en los papeles
Hay
una situación que no se puede soslayar: la falta de la firma de García Aresca en
el comunicado donde el PJ de San Francisco se encolumnó en noviembre de 2023
detrás de la candidatura a presidente de Sergio
Massa.
En
esa oportunidad, previo al ballotage, la ciudad cabecera del este cordobés se
convirtió en el primer distrito en el que el justicialismo le daba la espalda a
la orden de Schiaretti, gobernador saliente, de mantenerse neutral en la
compulsa. El texto llevaba la firma de la llaryorista Graciela Brarda, quien
fue legisladora provincial hace algunos años y es una de las dirigentes de peso
en San Francisco.
García
Aresca, en tanto, pudo haber pedido licencia como lo supo hacer Llaryora cuando
era convocado por el gobierno provincial mientras era intendente. Sin embargo,
hasta el momento no lo hizo.
Respetuosos de las
decisiones
Desde
el bernartismo le dijeron a Up que
sería un "orgullo" para el actual intendente ser también quien presida el PJ. No
obstante, aclararon que Bernarte es respetuoso de los tiempos y de lo que
decida el partido, sobre todo Llaryora.
Agregaron
que anhela un "partido abierto" donde se generen reuniones partidarias para que
los funcionarios rindan cuentas a la militancia y a los ciudadanos que quieran
participar de los encuentros que allí se planifiquen. Algo de esto se vino
realizando, aunque prometen darle intensidad.
Desde
su entorno, señalan que el partido no debe ser solo una herramienta para el
momento de una elección, sino un espacio de diálogo y escucha a militantes, dirigentes
y a vecinos en general.