El dirigente peronista de San Francisco, Andrés Romero, pidió que el
expresidente Alberto Fernández sea
condenado y expulsado del Partido Justicialista, tras el escándalo luego de que
su expareja y madre de su segundo hijo, Fabiola
Yañez, lo denunciara por violencia de género y acoso psicológico.
Romero, que integró en el pasado reciente las filas "K"
–hoy está al frente de un espacio propio en la ciudad- calificó lo sucedido
como un "hecho horrible, repudiable y totalmente condenable".
Consultado por Up
sobre la investigación que se lleva adelante y donde está involucrado
Fernández, quien fue presidente de la Nación entre 2019 y 2023, el
sanfrancisqueño indicó: "A nosotros no nos tiembla el pulso al momento de
marcar que cuando existe un violento debe ser condenado, cuando hay alguien que
infringe la ley, la Justicia debe actuar sin ningún tipo de miramientos y lo
más rápido posible. También para proteger a la víctima".
Agregó, además, que siente "profunda desilusión y
decepción" sobre lo que fue la presidencia de Fernández: "Fue una gestión fallida.
Lo que esperamos que suceda es la condena y que esto se resuelva en la
Justicia. Paso siguiente hay que apurar un proceso de renovación dirigencial
del peronismo que es necesario en todos los ámbitos. Además pedimos la
expulsión de Alberto Fernández del espacio político. Pero hay que decir también
que la situación económica está cada vez peor, la gente no llega a pagar los servicios
y hay poco consumo, entonces con esta distracción que es la denuncia hacia
Fernández, que es repudiable, no alcanza".
Renovación y
crítica a la oposición
Acto seguido, el profesor de Historia pidió por un proceso
de renovación del peronismo que además discuta un modelo económico: "Hay que
construir una alternativa al desguace del Estado, de la economía nacional, al
remate de las empresas públicas, al regalo de los recursos naturales y de la
soberanía, y sobre todo bregar por la recomposición sobre el eje de la
producción y el trabajo".
Por último, Romero se acordó de la oposición: "Nos
sorprende ver a dirigentes de otros espacios políticos hablar livianamente de
la cuestión de género cuando han sido denunciados por esto o comparten espacios
políticos con violentos denunciados públicamente y no han condenado desde su
discurso".