Nicolás Albera
Juan
Schiaretti y los demás candidatos de Provincias Unidas ya
se encuentran en campaña para las elecciones del 26 de octubre, donde se
renovará la Cámara de Diputados. En Córdoba, se ponen en juego nueve bancas y
el cordobesismo con la calculadora en mano hace cuentas para meter un batacazo:
ya hablan de cuatro bancas, dos más de las que tienen.
“Un
grupo fuerte se construye con alianzas sólidas”,
tuiteó a inicios de esta semana el exgobernador luego de reunirse con más de un
centenar de intendentes opositores de Córdoba, acompañado por los demás
candidatos y del gobernador Martín
Llaryora.
Según cálculos que hacen en el Panal, fueron
130 jefes de ciudades y pueblos que apoyaron la apuesta nacional y que
pertenecen al vecinalismo, el Pro y la UCR. La semana anterior, Schiaretti y su
equipo ya habían reunido a las autoridades del peronismo.
Pero era la foto con los “aliados” con la que
se buscaba un golpe de efecto fuerte en medio de esa construcción transversal
que se proponen. El “Gringo”, aseguran en su entorno, salió fortalecido del
encuentro.
El 85% del que hablan en el Panal
Con la oposición remando entre sus problemas
mientras se acomodan para la campaña, el peronismo saca la calculadora y
remarcan que de los 427 municipios y comunas que existen en la provincia de
Córdoba, entre los dos actos (con el PJ
y los aliados) lograron reunir al 85% del territorio.
“El Gringo tracciona, muchos intendentes
radicales se pararon para aplaudirlo durante el acto siendo un dirigente
peronista. Algo no visto antes”, explicó a Up
una fuente cercana al comando de campaña de Provincias Unidas.
Al menos en la previa, la UCR quedó debilitada
con sus idas y vueltas sumado al portazo de Rodrigo de Loredo que decidió no participar de la elección de
octubre. Por su parte, el Pro sufre el desarraigo de Mauricio Macri y carece de figuras que hagan presagiar que tendrá
una buena elección.
Cómo impactaría el voto radical
Siguiendo con los números, en el Panal también
hicieron los cálculos en votos de lo que significará jugar con los aliados de
su lado. Puertas adentro se habla de un
piso de cinco puntos en el tablero final, unos 90 mil votos: más de medio
diputado.
De esta forma, el objetivo es más ambicioso que
en un comienzo. De jugar para conservar las dos bancas de las nueve que se
ponen en juego se pasó a pensar en lograr una tercera. Pero hoy, el sueño de
alcanzar la cuarta está más latente que nunca.
Llevando el mensaje de la tercera vía
Los intendentes y jefes comunales que trabajen
en la campaña de Provincias Unidas tienen la misión de llevar el mensaje de la
tercera vía, esa que representa Provincias Unidas ante la grieta entre
kirchneristas y libertarios.
Schiaretti se presenta como hombre de centro,
que cuestiona tanto al kirchnerismo como a La Libertad Avanza. Al primero lo
definió hace unos días como lo opuesto al PJ cordobés, como “feudal y dañino
para el país” y afirmó que se va apagando como una llamita.
A Milei dijo que se lo debe enfrentar desde
otro polo: el de la producción, el trabajo, el federalismo, el sentido común y
la sensibilidad social. Es aquí donde entran a jugar los mandatarios del
interior, a quienes la gente les golpea la ventanilla en momentos de duras
crisis económicas.
“Las políticas de Milei tienen un impacto muy
fuerte sobre las provincias y municipios. La gente cuando necesita algo no
golpea puertas nacionales, sino la del intendente por no llega a fin de mes y
necesita para un servicio, para pagar el alquiler. Son los que están al lado de
la gente”, agregó el vocero del PJ.