Por el caso del preso brutalmente atacado días
atrás fueron imputados en las últimas horas dos internos del Servicio
Penitenciario N° 7 de San Francisco. Se los investiga por el delito de
homicidio calificado por alevosía en grado de tentativa. La causa es investigada
por el fiscal Emilio Drazile.
Los investigados –detenidos en causas
relacionadas al tráfico de drogas- se encontraban alojados en el pabellón N° 5,
en el momento en que apareció golpeado Valentín
Escobedo (24), quien hoy sigue en estado reservado por las lesiones
sufridas. Sin embargo, uno de ellos fue trasladado a Cruz del Eje, mientras que
el otro continúa en la ciudad.
Fuentes judiciales indicaron a Up que la causa sigue abierta y se
investiga si hubo complicidad de otros internos. Al mismo tiempo agregaron que
se valieron de testimonios y registros de videovigilancia para poder dar con
los presuntos autores del ataque.
Tal como anticipó este medio semanas atrás, la
hipótesis más fuerte sobre la causa del hecho es un ajuste de cuentas, a modo
de venganza, por el crimen del niño Z.T. ocurrido el año pasado en Frontera.
La investigación pone el ojo además en el
personal de salud que asistió a Escovedo luego del ataque, quien pese a un
estado gravísimo recibió el alta médica desde el Hospital Iturraspe y volvió a
la cárcel, para luego ser trasladado a otra dependencia en Córdoba capital. Sin
embargo, al llegar al Servicio Penitenciario de Bouwer, las autoridades lo
derivaron a un centro de salud donde todavía permanece internado. Se busca conocer
si hubo negligencia médica en San Francisco.
Qué hay detrás de la golpiza salvaje
Las fuentes consultadas indicaron que en
primera instancia se pensó que la pelea fue en el contexto de una discusión
dentro del pabellón, que suelen darse por diversas causas. Sin embargo, con el
correr de las horas se empezó a investigar si la golpiza se dio en el marco de
un ajuste de cuentas entre familias.
Asimismo, Up
pudo conocer que el preso agredido nunca habría podido indicar quién lo golpeó
y por qué causa debido –primero- a su estado de inconsciencia y luego por no
recordarlo.
Con el alta médica del hospital volvió a la
cárcel de San Francisco, pero terminó siendo derivado a Bouwer. No obstante, al
llegar se detectó la gravedad de su estado por lo que debió ser hospitalizado
en la Capital.
Hoy el joven continúa internado en estado
grave, en coma farmacológico y con asistencia respiratoria. Su estado es
delicado como consecuencia de varias complicaciones, entre ellas un traumatismo
de cráneo y un cuadro de neumonía.
Para la familia del preso es “venganza”
Emiliano
Monesterolo, tío de Valentín, denunció mediante un video en redes sociales que el ataque sufrido en el penal de San Francisco fue en
represalia de lo ocurrido el año pasado con Z.T. y que todo habría sido
premeditado.
“Me cansé de esconderme y que nadie nos
escuche. Soy el tío de Valentín Escobedo, a él hace meses que le arruinaron la
vida y a su familia. Él cometió muchos errores de adolescente, cualquiera se
puede equivocar, pero puedo asegurar que jamás le hizo daño a nadie. Les puedo
asegurar que es una persona con un corazón enorme”, comentó.
A la vez, sostuvo: “Lo metieron preso por
acusarlo de un asesinato. Nunca salimos hablar por temor, si yo no estuviese
seguro de que él no cometió el crimen, jamás lo hubiese defendido por más que
me duela en el alma”, dijo y agregó: “Yo mismo me encargué de golpear puertas,
buscar cámaras para asegurarme de qué él no estuvo en el lugar de la muerte del
niño”.
En este sentido, indicó: “Pasó cualquier
atrocidad dentro de la cárcel. Le robaron, estar en una celda desnudo, sin
comer, golpizas. Me duele en el alma que esté pasando todo esto por algo que no
hizo. Lamento mucho por la familia y por la criatura que falleció, pero
Valentín no lo hizo. El que tenga alguna duda lo invito a que se acerque y les
muestro las pruebas. Hay cámaras, testigos y domos que demuestran que Valentín
estaba en otro lado, estaba en su casa”.
El crimen del niño y su desvinculación
Valentín Escobedo fue uno de los tres detenidos
por el crimen del niño de 4 años ocurrido el 9 de julio de 2025, en Frontera.
Junto a él cayeron en esa oportunidad su hermano Matías Escobedo y también
Thiago Medrano.
Recibió prisión preventiva con un plazo de 90
días, debido a que su presencia en el lugar siempre estuvo en duda. Finalmente,
al cumplirse, la Justicia de Rafaela la revocó y recuperó la libertad. Los
demás, cabe aclarar, siguen detenidos.
Finalmente, días atrás, en un allanamiento de
la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) fue detenido acusado de presunta
comercialización de estupefaciente, por lo que fue trasladado a la cárcel de
San Francisco.