A casi 48 horas de la certeza que promovió la
secretaria general de la presidencia Karina
Milei sobre el fin de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias
(PASO), los gobernadores mantienen la guardia en alto. Evitaron expresiones y
dejaron abierta la posibilidad de discutir el proyecto de reforma electoral
tras el viaje a París, Francia, que los unió con la hermana del jefe de Estado.
De acuerdo a fuentes cercanas a los
mandatarios, muchos reconocen que el tema giró en diferentes conversaciones con
la poderosa funcionaria y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Que efectivamente Karina expresó un primer
compromiso para derogar la instancia electoral a cambio de no colocar
candidatos de La Libertad Avanza que molesten a los mandatarios provinciales.
Pero todavía no hay un saldo final.
Algunos dirigentes saben que la promesa parte
de una dirigente que el año pasado, en ocasión de la elección legislativa
nacional, buscó “pintar el país de violeta”. Y salvo excepciones, como en
Mendoza, Chaco, Entre Ríos y Ciudad de Buenos Aires en los que hubo
entendimiento electoral, hubo confrontación de fuerzas con los gobernadores.
Por lo cual, hay cierta desconfianza y por eso no aparecieron voces que
ratifiquen ese principio de entendimiento con el optimismo que enseñó el
entorno de la titular del partido violeta durante toda la jornada del viernes.
Claro está, el ministro coordinador deberá
afinar conversaciones esta semana con cada uno de los mandatarios. El titular
del Palacio de Hacienda, en tanto, deberá hacer lo mismo, escuchando y
cumpliendo con reclamos provinciales que datan de largo aliento y que se basan
en fondos con transferencias de obras públicas.
Viaje con balance positivo
Por lo pronto, el balance del Gobierno es
positivo a diferencia del pasado foro que se llevó a cabo en marzo y en la
ciudad de Nueva York. En aquella ocasión, entre el 8 y el 11 de marzo, la
agenda de inversiones y anuncios que promovió la gestión libertaria quedó
eclipsada por el escándalo de Manuel
Adorni.
El por entonces jefe de Gabinete llevó a su
mujer en la comitiva oficial y el oficialismo corrió por detrás de las
noticias, con explicaciones que no terminaron de cuajar. Incluso, el ex vocero
presidencial tuvo que dar cuenta del por qué Bettina Angeletti lo acompañó, con
una frase que fue criticada por propios y extraños: “Yo vengo una semana a
deslomarme acá, quería que mi mujer me acompañe”.
En esta ocasión, no hubo problemas de carácter
interno de semejante calibre. Y además de la foto entre miembros de la
administración Milei y gobernadores, con diálogos que consideró productivos
para conseguir leyes, el Gobierno valoró anuncios por 24 mil millones de
dólares gracias a la exposición de distintos funcionarios y el jefe de Estado.










