Un
matrimonio de San Francisco, cliente de un banco nacional con sucursal en la
ciudad, demandó a la entidad por daños y perjuicios al verse damnificados por
un engaño de parte de delincuentes.
Aseguran
que fueron inducidos al error por los estafadores, ya que se aprovecharon del
poco conocimiento tecnológico que poseen. Entre
ambos perdieron casi 10 millones de pesos y reclaman que les sean devueltos.
Este tipo de casos son llamados phishing.
Las
demandas, a las que accedió Up,
fueron presentadas en el Juzgado Federal de San Francisco.
Un ardid
que sigue vigente
Una de
las víctimas de los estafadores es un comerciante de 69 años, a quien le
robaron 7.201.576 de pesos, a través de transferencias realizadas en abril
pasado desde su cuenta bancaria sin su consentimiento. En su caso, reclama que el
banco le abone 5 millones de pesos por daños.
El
denunciante lleva adelante junto a su esposa un comercio de venta de comida y contó
que utilizan billeteras virtuales como Mercado Pago. Pese a ello, según su
versión, recibió una llamada de presuntos empleados de esta compañía para
“corroborar” si había modificado su número telefónico.
Según
cuenta en su denuncia, le realizaron preguntas relacionadas a su celular, le
indicaron que no le iban a pedir claves pero que debía seguir sus indicaciones
para que le otorguen un resumen de cuenta de las operaciones realizadas a fin
de rendirlas a su contador.
“Seguí
las instrucciones hasta que me solicitaron simular un préstamo. Con
posterioridad a las operatorias, ingresé al homebanking y advertí las estafas electrónicas,
fue así que advierto que se había realizado el préstamo y que había sido
extraído sin que yo pudiera controlar las operaciones”.
Acto
seguido, agrega: “Todo redundó en sendas estafas perpetradas en ese momento
desde la solicitud de préstamos personales preaprobados hasta las
transferencias del dinero desde mis cuentas bancarias, lo que me provocó gran
angustia”.
Tras la
denuncia en la Justicia, reclamó al banco saber cuál era el perjuicio en sus
cuentas y demás datos que, adujo, no le brindaron nunca. Pidió que el juez
ordenara a la entidad que le reintegrasen los 7.201.576 de pesos y que
condenara a la entidad a indemnizarlo con 5 millones de pesos.
Su
esposa también afectada pero de forma indirecta
En el
caso de la esposa, también comerciante de 67 años, denunció haber sido estafada
por 2.689.998 de pesos, por lo que la Justicia federal abrió un segundo
expediente.
La mujer
señaló que el mismo día en que su marido fue estafado los ciberdelincuentes
obtuvieron también sus datos bancarios, ya que su esposo maneja habitualmente
las cuentas.
En su
denuncia manifiesta que le transfirieron sin su consentimiento el dinero de su
cuenta bancaria a tres cuentas de la misma entidad. Al igual que su esposo, demandó
al banco para que le reintegrara el monto de la estafa y a la Justicia para que
lo condenara a pagarle 3 millones de pesos por daños y perjuicios.
Engaños
que nacieron en la pandemia del Covid-19
El phishing
es un tipo de estafa muy de moda que nació a causa de aislamiento social y
obligatorio devenido de la pandemia del Covid-19. Esta situación obligó que las
operaciones bancarias presenciales no puedan realizarse, por lo que los bancos
obligaban a sus clientes a realizar trámites digitales.