No es la primera vez que el oeste santafesino, Frontera o Josefina por caso, atraviesa por un capítulo digno de una escena terrorífica, como las suelen verse en series donde se cuenta sobre la historia de importantes narcos. En esta ocasión, el horror sacude mucho más porque la víctima es un pequeño niño que termina siendo asesinado por una balacera que tenía otro fin.
Ahora, la mirada está puesta en el accionar de la Justicia de esta provincia y las tareas policiales para dar con los responsables. Aquellos que gatillaron pero también quienes enviaron el mensaje. La experiencia indica que previo a la llegada del actual gobernador Maximiliano Pullaro, la lentitud en las resoluciones judiciales fueron moneda corriente. Por eso para esta administración es un desafío enorme dar respuestas a la gente en relación a este tipo de casos que en el último año y medio se dieron con continuidad.
La mirada puesta en la investigación
Frontera sigue a la espera de la llegada de un fiscal, algo que se demoró más de la cuenta. Su presencia es muy importante en este tipo de hechos porque los primeros minutos son claves en una investigación. Estar en el territorio ayuda y mucho. Sobre todo, porque es difícil encontrar vecinos que atestigüen, ante el temor que los invade. Hasta es frecuente que las propias víctimas no hablen al respecto, lo que impide que una causa avance.
Es que según la experiencia, los responsables de estos hechos suelen ser narcos de poder que envían a sus sicarios a actuar en modo de ajuste. Por eso es crucial que no solo caigan los llamados "soldaditos".
Otra vez, el conglomerado Frontera-Acapulco vuelve a vivir el terror. En manos de la Justicia de Santa Fe está en tomar el toro por las astas y dar una rápida respuesta a sus vecinos. Medidas fuertes ante un hecho que no tiene consuelo, ni más ni menos que la muerte de un niño.
Un ataque a sangre fría
Un niño de 4 años murió este miércoles en
Frontera, al ser baleado desde un automóvil. En ese momento, se encontraba
junto a su padre, quien también fue herido y se encuentra en estado de gravedad
en el Hospital Iturraspe, informaron fuentes policiales a Up.
El hecho ocurrió en horas de la tarde, pasadas
las 18. Según las primeras informaciones, el menor circulaba junto al hombre
cuando fueron víctimas de una “emboscada” en cercanías al Polideportivo. Desde
un automóvil, comenzaron a disparar y lamentablemente el niño llevó la peor
parte.
Las fuentes indicaron, además, que el hombre
que también resultó herido habría salido recientemente de la cárcel y responde
al alias "Pelado".
Vecinos de la zona indicaron a este medio que
se escucharon entre 8 y 10 balazos aproximadamente y que dos fueron los
atacantes que balearon a padre e hijo.
Por otra parte, el vehículo utilizado para
cometer el homicidio habría sido hallado incendiado camino a Josefina.
Para las fuentes, este episodio se enmarcaría
en un enfrentamiento entre bandas que se dedican al negocio del narcotráfico,
por lo que no se trataría de un hecho aislado.