Por Franco Cervera
Para cualquier periodista,
comunicador e influencer es bastante sencillo escribir sobre su historia de
vida, el lado A, todo lo bueno que logró en su carrera y narrar historias con
famosos y la trayectoria para llegar a los grandes medios. Pero en esta ocasión
Nicolás Cajg, “Cayetano” (45), decidió plasmar en su libro la dura historia que
vivió durante muchos años en el detrás de escena, basada en su adicción por el juego.
“No va más”, así se llama la obra
que describe al pie de la letra cómo inició su fanatismo por los casinos,
apuestas y sobre todo en este último tiempo las apuestas deportivas virtuales. Es
un libro, y en este caso será una charla también, que puede ayudar a muchas personas que están
atravesando por una situación similar o tienen algún ser querido que padece
desde adentro el infierno de la ludopatía.
“Perdí plata, tiempo, vínculos; perdí salud, momentos irrecuperables. Indudablemente me reprocho todo eso
y en otro momento digo hay que darle para adelante y recuperar de lo que queda”,
expresa el conductor radial que se desempeñó durante muchos años en el programa
Perros de la Calle por Radio Metro (95.1 FM) y actualmente trabaja en Directv
Sports conduciendo Vamos a la Caye, en Radio Metro (95.1 FM) y Radio La Red (AM
910).
El periodista deportivo llegó a tener que vender el departamento que le había regalado su abuela para pagar deudas de las apuestas.
- ¿Cómo surge la idea de escribir
sobre este problema?
- El libro se llama No va más, y es
bastante descriptivo el título en relación a la historia de ludopatía que tuve
durante muchos años. Me dieron ganas de contarlo, ponerlo en papel, en primer
lugar porque es una enfermedad que lamentablemente está creciendo muchísimo y
de la cual no hay tanta información.
- ¿Sentiste la responsabilidad de
transmitir la historia que pasaste?
- Un poco al trabajar en los medios
y al haber transitado la ludopatía como que sentí la necesidad o la
obligación de contar la historia y dar información a las personas que puedan
estar pasando lo mismo o sus familiares. Muchos lo toman como un juego divertido,
pero no se dan cuenta de las consecuencias que puede tener.
- ¿Te llegan otras historias sobre esta adicción?
- Me llegan mensajes diarios de
personas que atraviesan este problema. Es difícil porque yo no soy psicológico,
ni médico, ni especialista para ayudar, pero lo que puedo hacer es volcar mi
experiencia, alguna recomendación por haberlo vivido. Pero justamente la gente
que sufre este problema puede acudir a mí porque no sabe dónde ir, por la misma
falta de información.
- ¿Faltan herramientas para
ayudar a las personas que padecen ludopatía?
- Sí, claro. Si recurren muchas
personas a mí es porque algo está fallando a nivel estatal para contener a toda
esa gente.
- Está lleno de publicidades de
apuestas virtuales, ¿Falta que el Estado regule este tema?
- Sin dudas. Yo no estoy en contra
de que haya casas de apuestas legales o publicidad, pero sí me parece que hay
que controlar o medir la cantidad. No creo necesario que en cada córner o cada
lateral promocionen una casa de apuestas.
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- ¿Hoy cómo te sentís en esta lucha donde uno imagina es un día a día?
- Por suerte me siento bien, siento fuerza. No tengo ganas de volver a pasar por lo mismo. Pero eso no
quiere decir que se me hayan ido las ganas de jugar, pero aprendí a controlar
ese deseo. Pero es algo con lo que voy a tener que lidiar el resto de mi vida.
- ¿Perdiste mucho con el juego?
- Perdí plata, tiempo, vínculos; perdí salud, momentos irrecuperables. Indudablemente me reprocho todo eso
y en otro momento digo hay que darle para adelante y recuperar lo que queda.