La
decisión del Gobierno Nacional de eliminar el Programa Nacional para el
Desarrollo de Parques Industriales, junto con el Registro Nacional de Parques
Industriales (RENPI), genera preocupación en las autoridades de la Mesa Provincial de Parques Industriales de
Córdoba, la cual es presidida en segunda instancia por el sanfransciqueño Leonardo Beccaría.
La
medida –que surgió mediante el Decreto 1077- responde a la necesidad de optimizar el gasto público
e implica también la derogación de los decretos 915/10 y 716/20, normativas que sostenían la creación y
financiamiento de infraestructura en parques industriales a través de aportes
no reintegrables (ANR) y créditos a tasa bonificada.
Ante
la consulta de Up, el también
gerente del Parque Industrial, explicó que con este decreto “pagan justos por
pecadores” e indicó que quitar este tipo de aportes golpea sobre todo a los
parques industriales las poblaciones más chicas.
Además
valoró que con este programa, que también contaba con capacitaciones, que deja
de existir se hicieron importantes obras en el predio fabril de nuestra ciudad.
Ir hacia la manzana podrida
y no generalizar
Un
poco lo que sucede con esta situación pasó hace unos meses con los aportes a
las universidades. El gobierno de Javier
Milei detectó algunas irregularidades en el manejo de los fondos estatales
y decidió pasar la motosierra, sin anestesia.
“Estamos
de acuerdo con que se hagan recortes necesarios en el gasto público. En el caso
particular del programa nacional para desarrollos industriales, desde mi punto
de vista, dio muchos resultados. En el país hay más de 400 parques industriales
en desarrollo, el mundo tiende a tener todas las industrias dentro de los
parques por los beneficios que eso plantea”, consideró Beccaría.
En
el caso del Parque Industrial de San Francisco, en los últimos años recibió
cuatro aportes no reembolsables, los que sirvieron de ayuda para obras. “No
fueron montos tan importantes para un Parque Industrial como el nuestro que
está bien consolidado, pero para los más chicos sí lo son. El modelo Córdoba
funciona muy bien y es el que debería imitarse, en la provincia hay 60 parques y
la idea es llegar a cien. No es un capricho esta decisión”, explicó.

Beccaría,
que fue vicepresidente de la Mesa de Parques Industriales de la UIA hace una
década atrás, señaló que quitar estos aportes perjudica sobre todo a
localidades que recién arrancan con un proyecto de parque industrial y que
tiene varias etapas por delante para crecer.
“Con
este decreto pagan justos por pecadores. Si se detectan irregularidades, lo más
lógico antes de bajar un programa que funcionaba era ajustar en el lugar donde
las cuentas no daban o no había rendición de cuentas”, manifestó.
Sobre
cómo fue en San Francisco, Beccaría explicó que le hicieron rendir hasta el
último peso, como corresponde: “Se completó una cantidad importante de legajos
para obtener fondos que fueron utilizados para obras de cordón cuneta con
bocacalles pavimentadas, una celda de energía eléctrica, entre otras cosas”.
Por un nuevo plan productivo
Por
otra parte, el vicepresidente de la Mesa Provincial de Parques Industriales de Córdoba
acompañó la preocupación de la Unión Industrial de Córdoba, desde donde
expresaron la necesidad de que la Nación presente un nuevo programa productivo
para hacerle frente a la apertura de importaciones, entre otras cosas.
“La
UIC pidió en su momento medidas de reducción arancelaria para exportaciones
para poder competir las empresas argentinas y la reducción de impuestos para
que no le peguen de lleno las importaciones en la producción nacional. Esto no fue
atendido. Estamos preocupados por el impacto que tendrá la importación”, aseguró.
Por
último, Beccaría sostuvo: “Yo soy de la idea que en la industria nacional
muchos sectores se tienen que reconvertir, pero ello lleva tiempo. Se necesita
fondos, créditos y que sea paulatina la apertura de importaciones porque si es
indiscriminada no hay tiempo para acomodarse. Hay preocupación sobre el impacto
y sobre la continuidad de los puestos de trabajo”, concluyó.