La Municipalidad de Morteros inauguró junto a
la comunidad educativa la nueva cocina Paicor en la escuela “Dr. Eduardo Pío Carrillo”,
una obra realizada gracias al ahorro en la administración de los fondos del
programa y al acompañamiento del FODEMEEP.
La escuela, fundada en 1990, prestó el servicio
del comedor escolar desde sus inicios, elaborando los alimentos en la cocina de
la antigua casa donde comenzó a funcionar. Con el paso de los años, el
crecimiento de la matrícula y de las raciones hizo necesario un espacio más
amplio, propio y adecuado.
Después de 23 años de espera, ahora la
institución cuenta con una cocina moderna que optimiza la seguridad e higiene,
mejora la eficiencia del servicio y dignifica el trabajo de quienes sostienen
el comedor escolar. Actualmente, 198 estudiantes de la primaria y del jardín de
infantes Zulema Lákovich asisten diariamente al comedor, donde trabajan las
agentes Claudia Farías, Lorena Ferreyra, Verónica Ferreyra y Soledad Álvarez.
El acto contó con la presencia del intendente Sebastián Demarchi, la viceintendenta Cristina De Carli, secretarios,
concejales, tribunos de cuentas, autoridades escolares, policiales y
comunitarias, además de docentes, alumnos, familias y vecinos del barrio.
La directora del centro educativo, Marisel
Trucco, destacó que el comedor “es mucho más que un lugar para comer, es un
espacio de encuentro, contención y cuidado”, y expresó su emoción por concretar
un sueño que llevaba más de dos décadas: “Hoy celebramos la esperanza, la unión
y el compromiso por nuestros estudiantes”.
Por su parte, Demarchi recordó la necesidad
histórica de la obra y subrayó que fue posible gracias a la eficiente
administración de los recursos del Paicor. “Nos pusimos manos a la obra y con
el superávit invertimos en la cocina que estamos inaugurando. En lo que va del
año Morteros ya recibió más de 550 millones de pesos para el programa, que no
solo permiten sostener el servicio sino también mejorar la infraestructura
escolar”, señaló.
Demarchi adelantó además que el próximo desafío
será la construcción de un SUM en la escuela Bernardino Rivadavia para
garantizar mejores condiciones a los estudiantes que concurren al comedor.
El intendente cerró agradeciendo a docentes,
auxiliares y familias “por el esfuerzo diario que hace posible que nuestros
chicos tengan educación de calidad y contención social”.