La concejala Cecilia Roffé, del monobloque San
Francisco Cambia, expresó su rechazo a la medida impulsada por el municipio que
obliga a los vecinos a instalar medidores de agua inteligentes, tanto en nuevas
conexiones como en el reemplazo de equipos rotos, deteriorados o ilegibles.
En la última sesión del Concejo Deliberante, cuando
se trató y aprobó esta iniciativa, Roffé la calificó como “otra medida
recaudatoria que castiga a los vecinos”, al igual que -según señaló- ocurre con
el estacionamiento medido, el FOSP y la factura del agua.
También cuestionó el costo que deberán afrontar
los usuarios, tanto para la compra del dispositivo como para su instalación,
los cuales -agregó- “no están bien definidos”.
“Quieren hacernos creer que es una necesidad
ambiental, pero tiene un fin netamente recaudatorio. A pesar del superávit de
AMOS, los vecinos tendrán que pagar el recambio”, sostuvo.
La edil advirtió además que la normativa prevé
multas de hasta el 850% para quienes no cumplan con la obligación y criticó la
falta de información sobre planes de pago, en especial para sectores como los
jubilados.