Médicos de cabecera y odontólogos de PAMI llevarán a cabo un paro nacional
de 96 horas, que se extenderá desde el martes 13 hasta el viernes 16, luego de
varios meses meses de reclamar un significativo retraso en sus ingresos y los
altos costos de los materiales utilizados en consultorios.
La medida de fuerza fue convocada por la
Asociación de Profesionales de la Salud (APPAMIA), que exigen una actualización
del monto fijo mensual que reciben por cada afiliado debido a que, al momento,
los médicos de cabecera obtienen $2.700 por cada uno y reclaman elevarlo a
$4.500, mientras que los odontólogos cobran $374 por paciente y piden un piso
de entre $1.500 y $3.000.
Con esta medida de cuatro días completos de
cese de tareas en todo el país, los profesionales denuncian que sus ingresos
reales "cayeron a la mitad desde abril".
Sigue el diálogo
Fuentes oficiales de PAMI aseguraron que
mantienen abiertas las instancias de diálogo con las entidades que representan
a los profesionales y, a medida que el proceso de ordenamiento lo permita y
dentro de las posibilidades presupuestarias del Instituto, existe el compromiso
de continuar revisando los valores.
El esquema de médicos de cabecera está
atravesando un proceso de ordenamiento que comenzó en abril y que permitió
avanzar hacia un modelo que responde a un reclamo histórico del sector: la
unificación de las cápitas. Esto permitió simplificar la operatoria y dar mayor
previsibilidad al sistema.
Además de la cápita, los médicos de cabecera
continúan percibiendo pagos diferenciales por determinadas prestaciones, como
las consultas domiciliarias y la atención de afiliados fuera de cápita.
En este contexto, PAMI continúa trabajando para
ordenar, regularizar y dar previsibilidad al sistema, garantizando al mismo
tiempo la atención de los afiliados.
Durante las jornadas de paro, anunciaron que
quedarán suspendidos todos los turnos programados, las consultas de rutina, las
derivaciones a especialistas y las transcripciones de recetas habituales e
informaron que los únicos servicios garantizados serán las guardias mínimas y
las recetas consideradas de urgencia médica.
Para aquellos pacientes que tengan agendado un
turno en alguno de estos días, las entidades médicas recomiendan comunicarse
previamente con el profesional con el que se atienden regularmente para
confirmar la reprogramación de la consulta o práctica médica.







