El ministro de Vinculación Comunitaria y Comunicación
del Gobierno de Córdoba, Daniel Pastore,
aseguró que los gobernadores de la Región Centro tienen un mensaje muy potente
que debe ser escuchado por el presidente Javier
Milei.
En diálogo con Déficit Cero (Up + 3564 TV Stream), uno de los funcionarios más
cercanos al gobernador se refirió también a qué se busca con los cambios en el
propio gabinete y cómo es la “nueva etapa” de la relación entre Provincia y
Nación.
- ¿Qué
lectura hace de la inauguración de la sede de la Región Centro en San Francisco,
sobre todo los discursos?
- Lo que pasó fue muy significativo para San
Francisco porque la consolida como capital de la Región Centro. Era un anhelo
del gobernador Martín Llaryora plasmado en una decisión tomada por los
gobernadores en 2024. El evento estuvo a la altura de la circunstancia, la
Región Centro expresa a la Argentina productiva federal y que es capaz teniendo
en cuenta los diferentes partidos a los que pertenecen los gobernadores de encontrar
coincidencias y trabajar en favor de la gente. Hubo mensajes fuertes como la
importancia de San Francisco y el de un país donde podemos pensar distintos
pero trabajar juntos.
- ¿Cuánta
fuerza tiene el bloque para que Nación atienda sus reclamos?
- Los mensajes que se emiten desde esta región
son potentes, escuchados, esperanzadores para los argentinos y a niveles de
gobierno poder plantear juntos una serie de coincidencias y reivindicaciones
como el reclamo para que cesen las malditas retenciones. Es cada vez más
evidente lo injusto que significan para una economía potente, la del sector
agropecuario e industrial que sostienen económicamente a la nación con
impuestos directos y distorsivos, mientras otros sectores del país, que
apoyamos como la minería, la energía, en esas provincias cobran regalías por el
producto de sus tierras. Entonces es una situación de injusticia y hay que
levantar la voz. Extraerle a Córdoba dos mil millones de dólares al año a sus
productores es limitar sus posibilidades de desarrollo.
- ¿Cómo
se explica esta “nueva etapa”, como la definió Manuel Calvo, entre Provincia y
Nación luego de que asumiera Diego Santilli como jefe de Gabinete de Javier
Milei? ¿Y qué fallaba antes?
- El gobernador Llaryora desde el primer
momento planteó relaciones institucionales maduras. Argentina atravesó momentos
muy difíciles, el Gobierno nacional elegido por los argentinos tomó una serie
de medidas complicadas y creemos que en algún momento no terminó de entender lo
relevante que es para que le vaya bien al país que les vaya bien a las
provincias. Diálogo institucional hemos tenido pero no fue fructífero en estos
dos años y medio. Hasta esta etapa que coincide con Santilli como ministro del
interior y luego jefe de Gabinete. Creemos haber encontrado los caminos para un
diálogo fructífero que permitan a Córdoba recuperar parte de lo cedido en este
tiempo en aras de las políticas nacionales que buscan estabilización económica.
Hoy vemos mejores posibilidades de llevarle soluciones a los cordobeses a
partir de un diálogo colaborativo con la Nación, pero no se va a traducir en un
acuerdo político porque no pertenecemos al espacio político del presidente
Milei. No quereos ser obstáculo y apoyamos en donde coincidimos y reclamamos lo
que es justo para los cordobeses.
- ¿Qué
busca Llaryora con los cambios en su propio gabinete?
- Quienes conocemos a Martín sabemos que su
prioridad es adaptar el funcionamiento de los gobiernos a las necesidades de
cada momento. Entendió que debía reestructurar para agilizar lo que tiene que
ver con la gestión y le asigna la responsabilidad a Manuel Calvo que tiene
mucha experiencia. De esta manera puede disponer de más tiempo para cuestiones
estratégicas. De todas maneras, es un gobernador que está 24/7 pendiente de su
mandato. Pero descargará parte del funcionamiento de la diaria en un hombre que
conoce la administración, que puede coordinar la diaria del resto del gabinete.
Además, no podemos obviar que entrando a etapas un poco más cercanas al año electoral
el gobernador podrá mostrar a los cordobeses que lo prometido se está
cumpliendo y pedirles a los cordobeses que observen que en educación se
visualizan resultados de la gestión de Martín con las pruebas Aprender, que son
productos de sus medidas. Lo mismo en seguridad, una política integral que
empieza a mostrar resultados en un contexto muy difícil y Córdoba tiene índices
de homicidios por debajo de 2 cada 100 mil equiparables a naciones más
desarrolladas del mundo. A la par invirtiendo en salud e infraestructura. Si
los cordobeses entienden que es una gestión exitosa nos darán la posibilidad de
continuar.