El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, le pidió este
viernes al presidente Javier Milei la convocatoria y conformación de “una mesa
de diálogo urgente para superar el conflicto que afecta a la educación
universitaria” y cuestionó el bajo monto dedicado a estas entidades en el
Presupuesto 2025.
Luego de que el Presidente vetara la ley de financiamiento
universitario, Córdoba fue una de las provincias donde la protesta estudiantil
se destacó, con la toma de ocho facultades de la Universidad Nacional de Córdoba
(UNC). “Esta situación no terminó con el veto, se necesitan acercar soluciones,
ya que el presupuesto educativo previsto por el Ejecutivo Nacional para 2025 es
la mitad de lo solicitado por las universidades”, escribió el mandatario
cordobés en X.
Además, Llaryora anunció que su gobierno llevará adelante un
“proyecto de expansión” de la Universidad Provincial de Córdoba (UPC), con la
creación de nuevas sedes en el interior de la provincia. “Creemos que de las
crisis se sale con más educación, no con menos. Esto no es un tema partidario,
es un juicio de valor, es considerar que la educación es una herramienta que
transforma la vida de los pueblos”, sostuvo.
La relación entre Córdoba y la Casa Rosada se complicó luego
de que Milei sobrevolara la zona devastada por los incendios sin realizar
anuncios ni saludar a los bomberos. Desde entonces, el vínculo empeoró y llevó
a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a poner el foco en la
provincia, con la agenda alrededor de las universidades nacionales. Durante la
marcha universitaria, cuando el veto de la Casa Rosada era solo una
advertencia, Córdoba fue escenario de una movilización masiva en su contra, publica el Diario La Nación.
Tras la publicación del veto y su posterior ratificación en
el Congreso, Córdoba se volvió en uno de los distritos con mayores tomas de
facultades en el país. Fue luego de que el Frente Sindical de Universidades
Nacionales decretara un paro nacional en todo el país. De a poco, estudiantes,
docentes y egresados fueron plegándose a la consigna a lo largo del territorio
nacional.
La UNC tuvo un llamativo desempeño en la protesta. No solo
se tomaron ocho facultades -entre las que estaban Arte, Sociales, Comunicación,
Filosofía y Psicología, de Matemática, Astronomía, Física y Computación (Famaf)
y Arquitectura, según los medios locales El Doce Tv, Perfil Córdoba y La Voz
del Interior-, sino que también fue tomada la Facultad de Derecho contra la
postura de la presidencia del centro de estudiantes, manejado por Franja
Morada.
“Respecto a la situación de las universidades públicas en
nuestro país, le pido al Gobierno Nacional que convoque y conforme una mesa de
diálogo urgente para superar el conflicto que afecta a la educación
universitaria, luego de que el Congreso de la Nación mantuviera el veto a la
ley de financiamiento”, escribió Llaryora en X.
Para el mandatario provincial, la “responsabilidad mayor”
del problema recae sobre el Balcarce 50, pero mencionó la participación de los
gobernadores: “Si necesitan que los gobernadores participemos, allí estaremos,
pero tenemos que destrabar y descomprimir este conflicto”.
También mencionó una de las principales cuestiones a seguir
luego del veto presidencial: el Presupuesto 2025, que comenzó esta semana su
tratamiento en la comisión de Presupuesto y Hacienda en Diputados, y el que
definirá el financiamiento dedicado a las universidades nacionales el año que
viene.
“Se necesitan acercar soluciones, ya que el presupuesto
educativo previsto por el Ejecutivo Nacional para 2025 es la mitad de lo
solicitado por las universidades”, explicó, y agregó: “Es necesario que haya
gestos de inteligencia y de humildad para llamar a la concordia, para que las
universidades dejen de estar tomadas, que los estudiantes vuelvan a las aulas y
que las casas de estudios continúen siendo centros académicos de excelencia,
formación e investigación”.
Además, el líder cordobés remarcó la necesidad de encontrar
el acuerdo más allá de la agresión y de salir de la crisis “con más educación,
no con menos”. “La fortaleza no está en la agresión, en ver quien insulta más,
sino en abrirse al diálogo, a la construcción y a la tolerancia. Creemos que de
las crisis se sale con más educación, no con menos. Esto no es un tema
partidario, es un juicio de valor, es considerar que la educación es una
herramienta que transforma la vida de los pueblos”, escribió.
El mensaje de Llaryora llega, además, en medio de fuertes
tensiones dentro del peronismo, donde empieza a cobrar mayor intensidad una
interna por la presidencia partidaria entre la expresidenta Cristina Kirchner y
el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela.
Ayer, la exmandataria brindó una dura crítica a dos
gobernadores peronistas, Raúl Jalil de Catamarca y Osvaldo Jaldo de Jujuy, por
permitir que el oficialismo reúna “el número para clausurar las esperanzas de
un país que supo reconocer en la educación” con el apoyo de Pro y algunos
diputados radicales. Su mensaje, que busca un acuerdo, pero a la vez marca una
crítica a la Casa Rosada, cae en medio de fuertes tensiones en el movimiento
político.