La
Cámara en lo Criminal y Correccional de 7° Nominación de la ciudad de Córdoba
dio a conocer los fundamentos de la condena a prisión perpetua impuesta al
camionero Luis Alberto Ludueña, autor
responsable de homicidio calificado -por mediar violencia de género- en
perjuicio de Valeria Oviedo (21), a quien
conocía por ser amigo de su madre. El trágico hecho ocurrió en enero de 2023, en la localidad de Despeñaderos, aunque el cuerpo de la mujer fue hallado sin vida en Sacanta.
El
juicio fue encabezado semanas atrás por un tribunal integrado por los
camaristas Laura Huberman, Patricia Soria y José Daniel Cesano (autor del
voto), con jurados populares.
Para
los camaristas y la mayoría de los jurados (un ciudadano votó en disidencia),
el imputado Ludueña le ofreció a la víctima dinero para paliar la delicada
situación económica que estaba atravesando (algunos testigos afirmaron que no
tenía para comer). De esa forma, logró que la mujer fuera a verlo al camión,
detenido a pocas cuadras del domicilio de su madre.
Favores sexuales
En
la cabina del vehículo, el imputado le habría pedido favores sexuales a cambio
del préstamo de dinero prometido. Como la damnificada lo rechazó, ahí mismo le
propinó un golpe en la cabeza con una llave manija que usaba para cambiar los
neumáticos del vehículo, lo que produjo las graves heridas que determinaron su
muerte.

"Cuando
el encausado verbalizó aquellas pretensiones torcidas, lo que seguramente
generó una reacción airada (por la sorpresa frente a la propuesta indebida) de
Valeria, la respuesta irracional del imputado fue descargar su violencia
homicida sobre la joven. En su lógica patriarcal, no hay lugar para un no; y no
lo hay porque en aquella lógica -frente a la cual debemos alzar los muros
culturales más firmes- no hay ningún lugar para la autonomía de la mujer; que
aparece así rebajada en su dignidad personal", explica la sentencia.
El
cadáver de la joven, junto con algunas prendas de vestir y una llave metálica,
fue descubierto por personal policial en una zona rural ubicada cerca de la
localidad de Sacanta, un día después del deceso, ocurrido en la localidad de
Despeñaderos, a pocos metros de la casa materna de Valeria.
La
sentencia subraya que la joven estaba "muy necesitada económicamente" y que el
imputado la tentaba con un "préstamo dinerario", aunque era plenamente
consciente de que ella no le podría devolver nada en términos económicos.
El
camarista Cesano concluyó que estas circunstancias pusieron en evidencia las "pérfidas y torcidas" intenciones del acusado de recobrar el dinero "a través
de favores sexuales". También refirió que Ludueña conocía perfectamente la
situación de vulnerabilidad de damnificada y conscientemente se aprovechaba de
ella.
"Allí
radica, precisamente, este abuso de poder que se traduce en una relación
asimétrica", enfatizó.
Calificación legal
En
relación con la calificación legal, el camarista puntualizó que, en el
homicidio calificado por mediar violencia de género, "lo que empuja al brazo
ejecutor del perpetrador no es un elemento individual sino un verdadero
componente cultural".
"El
asesino concibe a su víctima prácticamente como a una cosa. El hombre aquí
priva arbitrariamente de su vida a una mujer, en razón de parámetros culturales
que colocan a la mujer como un individuo carente de derechos. ¿Cómo puede una
mujer rechazar una propuesta sexual? ¿Quién es la mujer para decir que no?",
puntualizó Cesano.
Asimismo,
añadió: "Éstas son algunas de las manifestaciones de ese torcido razonamiento,
encarnado en las preguntas anteriores (que seguramente pasaron por la mente del
encausado), que, traspasado por prejuicios y construidos en la larga duración,
aún perviven en el utillaje mental de las sociedades que responden a lógicas
patriarcales. Se trata de cuadros mentales muy resistentes a los cambios que,
durante siglos, han determinado, generación tras generación, estas actitudes
sociales profundas, que decididamente hay que erradicar".