El
intendente Damián Bernarte, junto al
secretario de Infraestructura Carlos
Ortega, recorrió las obras complementarias que se llevan a cabo en la
laguna de retardo del barrio 20 de Junio, destinadas a optimizar el
funcionamiento del sistema de desagües pluviales de la zona.
Los
trabajos demandan una inversión de 39 millones de pesos, con un tiempo de
ejecución de 60 días.
“Es
una obra muy importante que tiene que ver con la mejora de calidad de vida de
los vecinos, ya que la idea es tratar de optimizar los trabajos existentes en
un sector en donde hace tiempo las calles eran de tierra y hoy está todo
pavimentado”, explicó.
Para
garantizar que el espacio se mantenga seco se instalaron dos bombas depresoras
a 30 metros de profundidad, que trabajan de forma continua, para prevenir el
estancamiento del agua, lo que generaba inseguridad al tránsito y promovía la
proliferación de insectos y plagas.
La
intervención en la laguna incluye además la rectificación completa del canal
que va desde calle Asunción hasta Lencinas, así como la limpieza del canal
entubado entre Lamadrid y Av. Juan de Garay que desemboca en la laguna y no
sólo mejora el drenaje, sino que también previene inundaciones, un problema que
era recurrente en el sector.
Detalles técnicos
El
secretario de Infraestructura, Carlos Ortega, brindó detalles técnicos sobre
los trabajos realizados. “Esta laguna cumple una función crucial al albergar
los excedentes hídricos de la zona, especialmente durante lluvias intensas. Su
función es retardar el agua y permitir que el canal desagote en Juan de Garay”,
explicó.
La
laguna abarca 7500 m² y tiene una profundidad de 2 metros. Ortega destacó que
las obras realizadas son parte de un sistema más amplio de gestión de aguas
pluviales, fundamental en una ciudad con poco relieve natural. “La
rectificación del canal y la limpieza del canal entubado han sido esenciales
para optimizar el funcionamiento de la laguna de retardo”, añadió.
Un espacio para la comunidad
El
intendente también compartió su visión a largo plazo, enfatizando la intención
de transformar el lugar en un espacio recreativo para la sociedad: “El objetivo
es que este tipo de lagunas estén secas la mayor parte de año, cumpliendo su
imprescindible función durante los días de lluvia, por lo que nuestro objetivo
es transformar el contorno y los alrededores de la misma en un espacio verde
para la práctica de deportes con la instalación de juegos, y ahí estará
definitivamente alcanzada la meta a la que apuntamos”.
Ambos
coincidieron en que el éxito de estas obras “no solo se mide en términos
técnicos, sino además en el impacto positivo que tendrán en la vida cotidiana
de los vecinos”.
“Estamos
hablando de una zona que puede ser aprovechada por alrededor de 2.500 vecinos,
la idea es que este lugar no sea visto como un área de peligro, sino como un
espacio recreativo y de esparcimiento”, apuntó Ortega.