A una semana del violento episodio que se vivió
en la sede administrativa de la Empresa Provincial de Energía (EPE) en San
Jorge, el hombre que protagonizó un ataque contra el mobiliario de la
dependencia fue imputado aunque no le dictaron la prisión preventiva.
La atribución delictiva fue realizada por el fiscal Diego Rodríguez y Barros en una audiencia desarrollada en la mañana del lunes en los tribunales sanjorgenses. Al imputado se le endilgó haber roto ventanales, escritorios y equipos informáticos. El hombre de iniciales A.R.G. fue imputado como autor de daños y amenazas, y recuperó su libertad luego de estar una semana detenido.
“Se le impusieron normas de conducta. Si bien desde el MPA pedimos la prisión preventiva a raíz de que le habíamos endilgado al imputado delitos agravados, el magistrado modificó la calificación penal y, por lo tanto, la nueva pena en expectativa no es suficiente para justificar la privación de la libertad”, destacó el fiscal.
Destrozos y amenazas
Rodríguez y Barros relató que “minutos después de las 10 de la mañana del lunes de la semana pasada, el imputado ingresó de forma violenta a la dependencia de la EPE”, y agregó que “llevó consigo una herramienta de trabajo comúnmente llamada ‘pico’, que tenía 88 centímetros de largo”.
“Una vez dentro de la oficina, el investigado utilizó su fuerza física y la herramienta para romper escritorios y computadoras que el personal usaba para prestar sus funciones, los cuales quedaron inutilizables”, especificó. “Inmediatamente después, destruyó dos ventanales ubicados en la ochava sureste de la esquina de las calles San Luis y Rivadavia”, remarcó.
A su vez, el fiscal especificó que “al momento del ilícito, estaban en el lugar el gerente de la sucursal, tres empleadas administrativas y cuatro usuarios”, y subrayó que “el imputado los amenazó de muerte a todos”.
En tanto, valoró que “entre otras evidencias, contamos con declaraciones de testigos directos de lo sucedido y registros de cámaras de seguridad”.











