Franco Cervera
El ex intendente de San Francisco, Ignacio García Aresca, ratificó esta semana su rol dentro del cordobesismo como portavoz del gobernador Martín Llaryora en el Congreso de la Nación. Es quien lleva el mensaje, gestiona, acuerda y desacuerda con el resto de los bloques.
La decisión de dar quórum para que se debata y apruebe con media sanción (falta el tratamiento en el Senado) de la “Ley de Emergencia de Discapacidad” y aumento para los jubilados, fue un gesto político y un claro mensaje al presidente Javier Milei, que se orquestó desde el Panal cordobés y tuvo a García Aresca como el principal hacedor dentro de un gran tablero de dirigentes.
“Acompañamos con quórum el tratamiento de la Ley de Emergencia por Discapacidad porque la inclusión debe ser una política de Estado”, expresó el diputado sanfrancisqueño y agregó que el proyecto político que conduce Llaryora va en ese sentido.
El presidente Milei ya anticipó que vetará la Ley de Emergencia por Discapacidad y el aumento para los jubilados, considerando que no va a permitir ningún proyecto que atente contra el déficit cero. En este contexto, se abrió un nuevo round entre la Provincia y la Nación, atendiendo que en los últimos tiempos se observan más disidencias que consensos.
El futuro político de García Aresca, una incógnita
Más allá de que falten algunos meses para las elecciones legislativas 2025, es toda una incógnita cuál será el futuro político de García Aresca, que si bien no tiene contacto diario con la gente por su función como congresista es una pieza clave para el actual gobernador en el lugar donde éste lo decida.
El ex intendente finaliza su mandato como diputado este año y podría no renovar su banca en el Congreso, con la posibilidad de trabajar de cerca en la gestión provincial, cumpliendo su rol de alfil de Llaryora de cara a lo que viene. En caso de darse, la incógnita pasará por saber quién será el nuevo interlocutor del gobernador en Buenos Aires. Aunque para eso, falta un tiempo.









