A pesar de la presión del oficialismo y la
amenaza de vetar cualquier iniciativa aprobada, la oposición logró este
miércoles el quorum necesario para debatir en la Cámara de Diputados una serie
de proyectos sensibles: la declaración de emergencia en discapacidad, mejoras
para jubilados y la situación crítica del hospital Garrahan. La sesión había
fracasado dos semanas atrás, pero esta vez la diferencia estuvo en la
participación de legisladores cordobeses que responden al gobernador Martín
Llaryora.
El quorum se alcanzó con 131 diputados sentados
en sus bancas, dos más de los 129 requeridos. Resultó clave el apoyo del bloque
Encuentro Federal, especialmente por la incorporación en esta ocasión de Carlos
Gutiérrez y Alejandra Torres, de Hacemos Unidos por Córdoba, quienes no habían
asistido a la sesión anterior. A ellos se sumó, ya con el quorum alcanzado,
Ignacio García Aresca, también del mismo espacio, quien ingresó al recinto una
vez asegurada la sesión, confirmando su apoyo sin aparecer como uno de los decisivos,
publica Perfil.
Este gesto político fue interpretado como una
señal clara del gobierno provincial de Córdoba de marcar distancia respecto al
rumbo del Ejecutivo nacional.
Desde la semana pasada, el presidente de la
Cámara, Martín Menem, había salido activamente a deslegitimar la convocatoria,
advirtiendo que los proyectos a tratar implicarían un gasto público adicional
de más de 12.000 millones de dólares, lo que equivale al 1,8% del PBI. "Se
esconden una vez más detrás de causas nobles con el solo fin de intentar romper
el equilibrio fiscal que tanto nos costó conseguir", publicó Menem en
redes sociales.
El temario debatido contiene tres proyectos clave
en materia previsional: uno propone una recomposición del 7,2% para los haberes
jubilatorios, otro eleva el bono de $70.000 a $100.000, y el más estructural
plantea un nuevo esquema que reemplace la moratoria previsional caída en marzo,
con un sistema proporcional basado en los años aportados. En paralelo, se
discutieron cuatro proyectos sobre discapacidad; el dictamen de mayoría plantea
declarar la emergencia hasta diciembre de 2027, con el objetivo de garantizar
derechos esenciales como salud, educación, trabajo y protección social para las
personas con discapacidad.
En el plano político, el respaldo de los
legisladores cordobeses fue celebrado con entusiasmo desde el gabinete de
Llaryora. La ministra de Desarrollo Social de la Provincia, Liliana Montero,
destacó el gesto en redes sociales: "Hoy los diputados cordobeses de
@Hacemosuxcba fueron esenciales para debatir la #EmergenciaEnDiscapacidad. Para
tratarla, primero había que bajar al recinto y dar quorum. Eso es lo que
hicieron nuestros diputados nacionales, mientras otros esperaban indicaciones
en sus oficinas".
Montero fue más allá, cruzando directamente al
Gobierno nacional: "Apoyar a las personas con discapacidad no puede ser un
discurso, debe ser una acción concreta. ¿Viste qué importante es tener
diputados y diputadas que defiendan a Córdoba y a su gente? Frente a la
crueldad del gobierno nacional, en Córdoba la discapacidad es política de
Estado".
La funcionaria también recordó que este año el
Fondo para las Personas con Discapacidad y sus organizaciones contará con 3.000
millones de pesos, destacando el contraste con las decisiones del Ejecutivo
nacional.
En el mismo tono, el secretario de Gobierno de
la Municipalidad de Córdoba, Miguel Siciliano, también celebró el accionar del
bloque cordobés: "La prioridad de un diputado nacional por Córdoba siempre
debe ser Córdoba y nunca sus intereses mezquinos y personales de integrar una
lista", escribió en redes sociales, en clara referencia al radical Rodrigo
de Loredo.
Por su parte, el diputado Nicolás Massot, de
Encuentro Federal, envió un mensaje directo al presidente Javier Milei,
advirtiéndole que los proyectos previsionales no solo son justos, sino también
viables: "No se trata de un tema de cartel. Primero se trata de que el
Gobierno entienda que esto es financiable y es justo. Y si no lo entiende por
la vía del diálogo, que lo entienda por los caminos institucionales. No todo es
vetable".
La sesión de este miércoles no solo permitió
avanzar con proyectos de fuerte sensibilidad social, sino que también dejó en
evidencia una reconfiguración del tablero político, donde los gestos
provinciales –como el de Córdoba– empiezan a trazar una frontera cada vez más
clara con la Casa Rosada.