La Cámara de
Diputados dio inicio a la sesión especial en la que se tratará el veto del
presidente Javier Milei (La Libertad Avanza) a la reforma de la fórmula
jubilatoria, que fue aprobada por el Congreso con impulso de la oposición.
La Constitución
habilita al Congreso a insistir con leyes que son rechazadas por el Poder
Ejecutivo, pero para eso se requieren algunas condiciones distintas a la de una
sanción normal.
En este contexto,
era toda una incógnita de cómo iban a responder los diputados cordobeses, por
lo que el propio Ignacio García Aresca, voz cantante de Martín Llaryora en el
Congreso se encargó de develar el misterio minutos antes de iniciar el debate: votará en contra del veto de Javier Milei.
“Vamos a bajar al
recinto para ver de tener la posibilidad de tener quorum para tratar de que
este veto presidencial que para nosotros no es bueno”, sostuvo Aresca en una
entrevista televisiva.
Al mismo, pidió por un reconocimiento a la Caja Jubilatoria de Córdoba y las demás provincias. “Creo que el
trabajo y el acompañamiento a los jubilados también tenemos que ver las cajas jubilatorias
provinciales. No es un subsidio, es el aporte que hacen los cordobeses, viene
al ANSES y después se distribuye en todo el país. De los 10 meses que están
gobernando no han hecho ninguna presentación a la Caja Jubilatoria, por lo que
estamos pidiendo que haga un reconocimiento”, indicó y por último manifestó que
votarán en contra del veto presidencial que frenó el aumento a los haberes jubilatorios.
En qué
consiste el proyecto de ley de movilidad jubilatoria
La iniciativa
mantiene el esquema de actualización por inflación aprobado a través de un
Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por Milei, pero le suma un
incremento adicional del 8,1% a los haberes de abril (el Gobierno había
otorgado un incremento del 12,5%),con el objetivo de completar el 20,6% de
inflación correspondiente a enero.
Además, dispone
que el haber mínimo no puede ser inferior a 1,09 canastas básicas por adulto
(que publica mensualmente el INDEC y define la línea de pobreza), y propone que
la fórmula de movilidad no dependa sólo de la inflación sino que también tenga
en cuenta los salarios. Es decir, en caso de que la inflación quedara por
debajo del de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estatales
(RIPTE), los jubilados recibirían el 50% de esa diferencia a través de un
ajuste semestral, informa Chequeado.com