“Mari, soy
Mili, necesito que hables con mami. Estoy en un campo de Córdoba”. Un llamado
desesperado fue el primer disparador para encontrar a Milagros Bogado, la joven
misionera de 21 años que fue presuntamente secuestrada por su pareja. Ambos,
oriundos de la provincia de Misiones, estaban escondidos en un campo de la zona
rural de Saturnino María Laspiur.
Según la
investigación, Patricio R. Rodríguez (21) la mantenía cautiva, tras llegar a la
provincia de Córdoba desde Entre Ríos. Aunque ella no tenía conocimiento de
dónde estaban. Es más, en la llamada que hizo a una familiar aseguraba que no
le daban de comer y que le habían tirado el bolso con sus pertenencias: “Estoy
desesperada, me quiero ir”.
El pasado
lunes, la destinataria de ese llamado se comunicó con la Fiscalía Federal de
Villa María, a cargo de María Marta Schianni, quien alertaba que Milagros
podría encontrarse en esa zona. Según relató, había logrado comunicarse
telefónicamente con ella, quien le alcanzó a decir que su ex la había traído
desde Entre Ríos a un campo en la zona de Villa María.
En un
rápido accionar de distintas fuerzas federales y provinciales, sumada a la
Guardia Local de San Francisco, lograron dar con la pareja: el hombre fue
detenido y la mujer rescatada.
Lo
detuvieron por trata de personas con fines de forzar un matrimonio o unión de
hecho: está preso en la cárcel de Villa María. La joven fue internada en el
Hospital José Bernardo Iturraspe, en San Francisco, con signos de haber sido
golpeada.
En las
últimas horas le dieron el alta a Milagros. De todos modos, todavía no regresó
a su casa. Deberá permanecer en un refugio en San Francisco hasta que declare.
Operativo
de búsqueda
Desde la
fiscalía a cargo iniciaron el operativo de búsqueda de manera inmediata.
Munidos de tecnología y con un informe de la Comisión Nacional de Transporte,
se pudo ubicar que la pareja llegó en colectivo a la terminal de ómnibus de San
Francisco el pasado 7 de enero.
Tras ello,
la Unidad de Respuesta Inmediata del Ministerio de Seguridad de la Nación pudo
reducir el campo de búsqueda triangulando datos de las antenas donde impactaban
llamadas o los datos móviles de los teléfonos celulares de las personas
buscadas. En 48 horas, lograron conocer por dónde se movían,
A la
búsqueda se acopló personal policial de Villa María que contó con el apoyo de
efectivos de la Departamental San Justo, a cargo del comisario Pablo Nieto, más
integrantes del DUAR, Patrulla Rural y Guardia Local de San Francisco. En poco
tiempo lograron hallarlos ocultos detrás de una cosechadora en un campo, a unos
300 metros al norte del lugar donde pernoctaban.
La
situación del presunto captor
Rodríguez
quedó imputado en primera instancia por el delito de “trata de personas con
fines de forzar a una persona a tener una unión de hecho”, algo no muy común en
el país, ya que por lo general la trata detectada frecuentemente tiene fines de
explotación sexual o laboral y tráfico de órganos.
“No hay
muchos casos de este tipo de matrimonios forzados u obligar a otra persona a
ser pareja por la fuerza”, explicó Schianni a Up.
Por otra
parte, la fiscal informó que Rodríguez tenía una orden judicial de restricción
vigente de un Juzgado de Colón, localidad de Entre Ríos, desde noviembre del
año pasado.