Matías
Marquese (36) murió a causa de serias lesiones
producidas en el medio de un ataque ocurrido el 6 de julio pasado, en Frontera.
Fue hallado en la calle inconsciente, temprano en la mañana, y estuvo
hospitalizado diez días.
Por el hecho existe un detenido de 32 años que
responde a las iniciales M.E.G, quien le habría asestado a Marquese un golpe
con un hierro en la cabeza.
Esta semana se realizó una medida cautelar solicitada
por la fiscal Lorena Korakis en los
tribunales rafaelinos ante el juez de la Investigación Penal Preparatoria
(IPP), Nicolás Stegmayer, quien
dispuso la prisión preventiva sin plazos del hombre investigado.
Un “hierrazo” mortal
Korakis relató que el ilícito fue cometido entre las 6 y la 6.30 de la mañana “en el marco de una disputa entre varios
hombres en la vía pública” y agregó que “el imputado agredió a Marquese con un
hierro de 58 centímetros de largo que tenía en su poder”.
“Le aplicó un golpe en la cabeza que le provocó
lesiones de tal gravedad que determinaron su fallecimiento el miércoles de la
semana pasada”, precisó la fiscal.
En la audiencia, la representante del MPA
señaló también que “el imputado desplegó su conducta ilícita con la clara
voluntad de causar la muerte de Marquese, ya que conocía la letalidad del medio
que eligió para concretar el ataque y el modo en que utilizó el hierro”.
Riesgos procesales
“El juez tuvo por acreditada la participación
del imputado en el hecho ilícito de la manera planteada por la Fiscalía y con
las evidencias de cargo presentadas con el grado de probabilidad requerido en
esta etapa procesal”, remarcó la fiscal. En tal sentido, afirmó que “Stegmayer
rechazó la postura planteada por la defensora, quien argumentó una supuesta
legítima defensa ejercida por el imputado en una pelea con Marquese”.
Korakis también valoró que “el magistrado
sostuvo que la pena en expectativa por este delito sería de cumplimiento
efectivo, lo que constituye un riesgo procesal, además de la posibilidad de que
el imputado pueda amedrentar y hostigar de alguna manera a los testigos que
manifestaron tener miedo”.
Agregó la representante del MPA que “Stegmayer
consideró además como riesgos procesales que el imputado se presentó ante la
policía luego de varios días de estar prófugo, que no tiene un fuerte arraigo y
que no tiene un trabajo fijo”.
Finalmente, manifestó que “el magistrado
sostuvo que las medidas alternativas propuestas por la defensa no eran
suficientes para resguardar el proceso”.
La fiscal Korakis le atribuyó al imputado de 32
años la autoría de homicidio simple.