Momento de zozobra atraviesa una familia de San Francisco en las últimas semanas.
Al fallecimiento de un ser querido, ahora le sumaron un panorama de inseguridad
poco común para esta zona.
Tras la muerte de la abuela de la familia, la casa quedó deshabitada
pero al cuidado periódico de los allegados. Así y todo esto no fue
suficiente para que malvivientes intenten usurparla a plena luz del día.
Se trata de una casa que está ubicada en barrio José Hernández, en una
calle muy transitada y rodeada de vecinos. Pero el sábado pasado a la mañana,
ladrones aprovecharon que no había nadie para cambiar la cerradura de la casa y
meterse al domicilio. Como si esto fuese poco, los malvivientes habrían contratado
a un cerrajero para que les abra la casa mediante un engaño.
“El sábado pasado cerca de las 9 de la mañana como todos los días fui a la
casa de mi mamá, abrí la casa, entré al patio, regué las plantas y al rato me
volví al trabajo. Estaba todo normal. Al rato cerca de las 10.30, mi sobrina se
dirigió a la casa y se da cuenta que no podía entrar. Cuando fui yo me di
cuenta que habían cambiado la cerradura”, narró a Up San Francisco el
propietario de la casa.
“La cerradura estaba modificada y no era la misma. Lo que más me llamó la atención
es que estaba levantada la persiana de la ventana, la cortina enrollada y se
veía desde afuera hacia adentro”, dijo el hombre y agregó: “Primero pensé que
habían sacado todo, pero después vi que habían corrido los sillones, cajas y lo
amontonaron cerca de la puerta”.
Finamente, ante el momento de desesperación, uno de los integrantes de la
familia pateó la puerta y la rompió, para lograr entrar a la propiedad. “No
había nadie, pero se sentía un fuerte olor a cigarrillo como si alguien había
estado hacía pocos minutos. Luego vinieron vecinos diciendo que habían visto a
un hombre en una moto, con un cerrajero cambiando la cerradura. No denunciaron
pensando que la habían alquilado”, sostuvo.
Por último, hicieron la denuncia a la Policía, pero por el momento no hay novedades
sobre los autores. La familia resolvió habitar la casa y reforzar la seguridad
con personal privado que trabaja en el sector.