Nicolás Albera
Rosa Gallegos vivió en carne propia la
peor tragedia: enterrar a un hijo. En
su caso, un hijo al que mataron violentamente dentro de una cancha de fútbol,
tan solo por una pelea irrelevante, de esas que suelen darse de manera
constante en el fútbol amateur.
Su
caso traspasó las fronteras de San Francisco por la ferocidad con la que fue
asesinado Cristian Robledo el 18 de
abril de 2019, en la cancha del Club La Milka. En ese momento se disputaba un
partido donde los ánimos caldeados detonaron en una pelea en la que, además,
intervino el público.

Por
el hecho, tres mayores de edad fueron
condenados a 12 años de prisión, mientras que otros dos participantes de la
agresión a Robledo tenían menos de 18 años. El 26 de agosto de 2022, en el
marco de una audiencia de imposición de pena que debía determinar si a estos
dos últimos le dictaban pena de cárcel efectiva o absolvían, la mujer tomó una
actitud pocas veces vista.
Rosa
aclaró que su pérdida era "irreparable"; sin embargo, perdonó públicamente a
los agresores y los instó a que reencausen sus vidas, piensen en sus familias,
sean buenas personas y respeten los derechos de los demás. "Ahora tienen la
oportunidad, por su bien y el de sus familias", les dijo entre otras cosas la
mujer.
El
discurso de Gallegos hizo que tanto el fiscal de Delitos Complejos, Bernardo Alberione, como el juez de
Niñez, Juventud, Violencia Familiar y de Género y Penal Juvenil, Andrés Peretti, terminen plenamente
emocionados.
Los
dos menores debieron afrontar el periodo sociocoportamental en el Complejo
Esperanza, luego siguieron sus vidas en libertad.
Un caso ejemplo, según un
ex fiscal
El
ejemplo de Rosa es citado por Alberione al momento de dar su opinión respecto del
proyecto del Gobierno nacional que estipula la baja de la edad de imputabilidad
de 16 a 13 años.
"Es
un sinsentido bajar la edad a los 13 años. Uno no debe trabajar a corto plazo,
no en forma espasmódica, sino de manera coherente y sustentable", le dijo a Up.
Esta
semana se conoció que la primera reunión del plenario de comisiones de
Legislación Penal, Justicia y Presupuesto, para tratar la iniciativa, será el próximo
31 de julio.

Y
mientras se escuchan voces a favor y en contra del proyecto, como la del mismo juez Andrés Peretti, Alberione prefiere además ejemplificar con el caso
Gallegos.
"A
Rosa, que le mataron el hijo a patadas en una cancha de fútbol, cuando estaban
juzgando a los dos menores pidió que se los absuelva porque los chicos pidieron
perdón. Ella no quería hacer más daño a esas familias y estos chicos habían
cumplido con las normas de conducta que impuso el juez (Andrés Peretti)",
recordó.
En
base a ello, agregó: "A una persona de 13 años hay que educarla. El sistema de
menores no es punitivo, sino que trata de resocializar, de darle una
oportunidad sin ser penado porque no tienen la plena comprensión de la
criminalidad de sus actos", sostuvo.
Luego
indicó que si existe delito juvenil "algo estamos haciendo mal como sociedad" y
pidió revisar por qué mucha gente no tiene acceso a cosas básicas como el
alimento y la educación.
"Con
estas medidas se buscan votos. Pero se le sigue dando la espalda a mucha gente,
sino no se entiende los niveles de pobreza que hay en el país. La víctima no
solamente es quien sufre un delito, sino también quien sufre el abandono como
muchos chicos", resaltó el ex fiscal, quien finalizó su carrera judicial recientemente.