La finalización de la Autopista Nacional 19,
que une Córdoba con Santo Tomé (Santa Fe), y conexión con Entre Ríos, tiene
fecha estimada: febrero de 2027. Con más de 3 millones de vehículos anuales
circulando por el corredor, la Provincia de Córdoba asumió con fondos propios
la culminación de los tramos inconclusos de una traza considerada estratégica
para la Región Centro y el Mercosur.
El presidente de Caminos de las Sierras, Julio
Bañuelos, confirmó al canal Aire de Santa Fe que los trabajos avanzan “a pleno” en los tres tramos
licitados, y que actualmente generan más de 500 puestos de trabajo directos.
“Fue una decisión del gobernador bajo un convenio que firmó el Gobierno
nacional. Llamamos a licitación en octubre del año pasado y hoy las máquinas
están trabajando con febrero del año que viene como finalización de la
autopista completa. Seguramente iremos inaugurando por tramos”, explicó.
Una obra estratégica para la conectividad
regional
El inicio formal de los trabajos fue encabezado
por el gobernador Martín Llaryora en Santiago Temple. Allí comenzó la ejecución
del primer tramo de 29,4 kilómetros entre Arroyito y esa localidad, con una
inversión de 67.760 millones de pesos (IVA incluido) y un plazo de 18 meses. La
empresa a cargo es José J. Chediack S.A.I.C.A., mientras que los otros dos
tramos —entre San Francisco y Cañada Jeanmaire— están a cargo de Benito Roggio
e Hijos S.A.
La autopista forma parte de uno de los
corredores bioceánicos Atlántico–Pacífico más transitados del país y conecta la
capital cordobesa con el este provincial y Santa Fe. Según Bañuelos, “va a
cambiar nuestra conectividad y podrá unir además de Santa Fe y Córdoba, también
Paraná, en Entre Ríos. En la Región Centro tenemos gobernadores con mucho
diálogo y esta es una ruta clave para fortalecer la región”.
Seguridad vial y antecedentes de abandono
La Ruta 19 registra una de las tasas más altas
de accidentes viales por kilómetro en el país. El propio Llaryora, oriundo de
San Francisco, señaló en el acto que le tocó presenciar siniestros fatales en
el corredor. “Quiero honrar la memoria de quienes murieron en esta ruta”,
expresó. Bañuelos sostuvo que no solo había tramos inconclusos, sino también
sectores ya habilitados que presentaban deterioro por falta de mantenimiento.
“Es una ruta que requiere una autopista con todas las demarcaciones necesarias
para las familias argentinas”, afirmó. La diferencia técnica es sustancial: la
autopista tendrá cruces, retornos y distribuidores a distinto nivel,
permitiendo velocidades de hasta 130 km/h y reduciendo los puntos de conflicto,
a diferencia de las autovías donde el límite es de 110 km/h.
El proyecto mantiene el diseño original, aunque
debió rehacerse parte de lo ejecutado por el deterioro sufrido durante los años
de paralización. En el tramo Arroyito–Santiago Temple se construirán tres
intersecciones a distinto nivel, un puente de 150 metros sobre el río Segundo
para cada calzada, colectoras, obras hidráulicas, señalización, iluminación y
defensas metálicas.
La obra incorpora además criterios de sostenibilidad: uso
de biocombustibles en maquinaria, asfaltos modificados con materiales
reciclados y medición de huella de carbono por kilómetro construido. También se
prevé forestación en todo el corredor, con especies autóctonas provenientes de
un vivero provincial que produce 100.000 ejemplares por año.
Con más de 3
millones de vehículos anuales entre Santo Tomé y Córdoba, el corredor es clave
para el transporte de la producción y el turismo. “Es una obra estratégica para
la región y para todo el sistema productivo”, concluyó Bañuelos.