Un hombre que
declaró domicilio legal en la localidad de Santa Clara de Saguier pero está
radicado principalmente en San Francisco, quedó en prisión preventiva, acusado
de abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de un adolescente, menor de
edad, que al momento de los hechos -ocurridos en 2023- tenía 15 años y padece
un leve retraso mental, contando con asistencia terapéutica por este motivo.
La decisión de
privar de la libertad por los plazos que fije la ley (es decir, hasta que la
medida pueda ser revisada para ser ratificada o revocada en otras instancias)
al sujeto en cuestión fue adoptada por el juez Javier Bottero, en el marco de
una audiencia de medidas cautelares que se realizó por vía zoom, dado que el
defensor del imputado, el Dr. Aníbal Caula, no se encontraba en Rafaela.
Según la
descripción de los hechos que hizo la fiscal del caso, Gabriela Lema, el
imputado es pareja estable de otro hombre, que es hermano de la mamá de la
víctima. Los primeros hechos habrían ocurrido en San Francisco, donde vivía la
pareja que integraba el imputado. La víctima concurría a la casa de su tío,
donde conoció al imputado, informa el portal Rafaela Noticias.
La identidad del
acusado de preserva para preservar la identidad de la víctima.
Un acoso que
llegó demasiado lejos
Posteriormente,
según la denuncia y lo sostenido por la fiscal Lema, los abusos se
materializaron con tocamientos en las partes íntimas, la captura de fotos
íntimas y la consumación de otros hechos aberrantes que fueron descriptos en la
audiencia, todo lo cual fue encuadrado por la fiscal en las calificaciones
legales contenidas en la imputación.
Se abrió un
debate en donde el abogado defensor Aníbal Caula formuló numerosas objeciones,
entre ellos una cuestión de competencia, dado que el primero de los hechos
denunciados ocurrió en San Francisco, que pertenece a la órbita de la justicia
cordobesa. Caula también cuestionó otros aspectos de la acusación y no
reconoció la materialidad de los hechos, ya que el imputado negó ser autor de
los delitos que se le atribuyeron.
"Una
payasada"
A su turno, el
imputado negó "rotundamente" los hechos y calificó de
"payasadas" a las acusaciones en su contra, a la vez que cargó contra
la madre de la víctima (que también participó de la audiencia) y aseguró que
"mi reputación personal, en San Francisco, quedó totalmente
arruinada" por estas denuncias.
Por su parte, la
madre de la víctima también hizo uso de la palabra y agregó sus propias
consideraciones, además de ponerse a disposición de la justicia para todo lo
que resultare necesario, luego que el imputado la acusara de "defender su
propio beneficio" y no el de su hijo.
Tras escuchar los
argumentos de las partes, el magistrado Javier Bottero consideró todas las
circunstancias y tomó su decisión de mantener detenido al imputado. Bottero
rechazó el pedido de incompetencia luego que el defensor cuestionara la misma,
dado que el primero de los hechos ocurrió en San Francisco pero concluyó en
Frontera, donde se dieron los abusos denunciados.