No existen pruebas firmes que acrediten su
participación en el ataque. Bajo esa postura recuperó la libertad hace unos
días Valentín Escobedo, uno de los tres detenidos en un primer momento por el crimen
de Zamir Torres, ocurrido el pasado
9 de julio en Frontera. Durante la balacera, además, quedó gravemente herido su
padrastro Braian Martínez (31).
Con esta medida, la Justicia de Rafaela revocó
la prisión preventiva de 90 días que pesaba sobre las espaldas de este joven de
23 años, a quien su familia desvinculó del hecho desde un primer momento.
De todos modos, a Escobedo se le dictaron medidas
alternativas, entre ellas fijar domicilio en San Francisco y quedar bajo la
guarda de su madre; además tiene prohibido el ingreso a Frontera. También debe comparecer
tres veces por semana ante la comisaría de su jurisdicción, abstenerse de
mantener contacto con víctimas o testigos, acreditar un trabajo u oficio cada
15 días, presentarse ante la Justicia cada vez que sea convocado, no poseer
armas de fuego y no cometer nuevos delitos.
Según pudo conocer Up, en su momento la defensa de este joven brindó una hipótesis
alternativa respecto de donde estaba al momento del hecho. Concretamente
presentó imágenes de cámaras de un comercio de momentos posteriores al hecho,
asegurando que estaba en el lugar.
Los otros dos acusados seguirán presos
Además de Valentín Escobedo se encontraban
detenidos su hermano Matías Escobedo,
de 29 años, y también a Thiago Medrano,
de 20. A ambos el juez Nicolás Stegmayer les dictó una prisión preventiva sin
plazos.
Ambos se encuentran imputados como autores del
delito de “homicidio doloso calificado por el concurso premeditado de dos o más
personas y el uso de arma de fuego”. La acusación también incluye “tentativa de
homicidio”, ya que resultó herido Martínez.