Por Franco Cervera
En
los clubes también se hace política. Se juegan y se definen partidos pero fuera
del verde césped. En Sportivo Belgrano, uno de los clubes más importantes de la
ciudad y la región, se viene una renovación de autoridades cuya fecha sería en
abril próximo. Y si bien todavía no está definido si habrá una lista opositora que
le haga frente al actual oficialismo liderado por Juan Manuel Aróstegui, los cruces entre distintos sectores ya se
sienten.
El
exgoleador y emblema del ascenso al Nacional B, era vicepresidente cuando debió
hace unos años hacerse cargo de la presidencia tras la detención de Pablo Esser, en 2020, quien por ese
entonces dirigía al club y debió afrontar una causa judicial por comercialización
de droga y lavado de dinero.
Desde
ese momento, Aróstegui logró construir su propio capital político e
institucional, incluso con el apoyo del actual intendente de San Francisco, Damián Bernarte. Sin embargo, su cargo
finaliza en pocas semanas, y según el estatuto no podría presentarse otra vez
como candidato a presidente.
Aquí
se abre un panorama. Es que desde el oficialismo insisten en que el exjugador de
Boca no tiene intenciones de volver a presidir, pero desde la oposición -nucleados
bajo la “Agrupación Verde”- opinan lo contrario y lo acusan de querer “perpetuarse”
en el cargo cambiando el estatuto.
Tires
y aflojes
En
septiembre de 2024, el club llamó a una asamblea extraordinaria donde se
proponía modificar algunos puntos del estatuto, de los cuales uno de ellos le
concedía la reelección (más de dos mandatos) para un dirigente en diferentes
cargos. Es decir, en el caso de que alguien fuese elegido dos veces con cargos
diferentes, se le habilitaba la posibilidad de ser elegido por tercera
oportunidad.
Este
punto fue rechazado por la mayoría de los socios que se presentaron a la
asamblea y le apuntaron a los actuales dirigentes intentar perpetuarse en el
cargo. Sin embargo, el propio Aróstegui aclaró públicamente que solo intentaban
modificar un estatuto que tiene muchas décadas y que su intención era no
presentarse como candidato a presidente. Esto no conformó a los opositores, Marcelo Roatta, Oscar Marconetto, Manuel
Peralta, entre otros exdirigentes que se posicionan en la vereda contraria.
Pero
aquí no terminó todo, según reclamaron desde Agrupación Verde, pese a la
negativa de los socios, el club presentó ante la Inspección de Personas
Jurídicas (IPJ), organismo que regula a las instituciones sin fines de lucro,
que la modificación había sido aprobada, desconociendo por completo la decisión
de los socios. Esto provocó un fuerte reclamo por parte de un grupo de socios y
de una lista opositora que busca participar en la renovación de autoridades.
La
respuesta del oficialismo
Ante
esta situación, desde el club salieron aclarar que se trató de “un error
involuntario” y hasta se pusieron a disposición para efectuar una nueva
asamblea y así subsanar la situación. Aparentemente, antes de la asamblea de
septiembre se había impreso un estatuto con la posible modificación y se
terminó enviando esa misma copia a la IPJ. De hecho, remarcan, que si quisieran
aprovecharse de la situación el actual presidente iría por su reelección y ya
aseguraron que no lo hará.
No
obstante, desde la Agrupación Verde enviaron carta documento acusando de “adulterar
documentación e introducirla en un expediente público, lo cual no deja de ser
un delito tipificado en el código penal como falsedad ideológica”.
Pese
a este cortocircuito, desde el oficialismo se mantienen tranquilos de cara a la
renovación de autoridades y entienden que estas acusaciones vienen desde el
bando opositor, que reúne a ex dirigentes que ya tuvieron su paso por el club,
y que terminan recayendo en estos temas porque no encuentran grandes
cuestionamientos a la actual gestión.
Candidatos
La
comisión directiva actual ya ha dado a conocer que el candidato a presidente
será el actual vicepresidente primero del club, Andrés Barovero. Es un dirigente que responde al propio Aróstegui y
que persigue continuar con el lineamiento actual, un club más abierto con cada
vez más disciplinas y un proyecto a largo plazo para que el fútbol llegue a los
niveles que ameritan la historia de Sportivo.
Lo
que está por verse es si desde la oposición se animarán a presentar una lista
para competir la conducción. Desde Agrupación Verde, remarcan que existe la
posibilidad de presentar una lista para hacer frente a la actual gestión. Sin
embargo, todavía no tienen el candidato definido. De hecho, hay varios nombres
que analizan, pero no terminan de cerrarlo.
También
están aquellos que imaginan la posibilidad de lograr un consenso y evitar el
desgaste de una elección. Esta última posibilidad parece muy compleja debido a
que a estos niveles las asperezas son difíciles de limar.
Las
elecciones deberán ser pronto, el club tiene hasta el 30 de abril para el
llamado a asamblea general, presentación de balance y renovación de autoridades.
Todo está por verse, mientras tanto la pre-campaña se va calentando.