Las últimas horas han sido clave en la vida
institucional de Sportivo Belgrano. El oficialismo, encabezado por Juan Manuel Aróstegui, tomó la iniciativa y se
reunió con la Agrupación Verde que encabeza Marcelo Roatta para plantear la
posibilidad de un acuerdo de unidad y así evitar el desgaste de las elecciones
previstas para el 5 de abril.
El objetivo de esta propuesta es claro: evitar
una nueva contienda electoral que pueda generar divisiones internas y afectar
el normal desarrollo del club. La dirigencia actual considera que la mejor
manera de garantizar estabilidad y crecimiento es a través del consenso,
priorizando siempre el bienestar de Sportivo Belgrano por encima de cualquier
interés particular.
¿Qué pasa del otro lado? Desde la lista opositora
indicaron semanas atrás que desde hace tiempo intentaron llegar a un acuerdo y
así evitar los comicios, sin embargo, el paso del tiempo fue desgastando la
posibilidad y ahora mucho va depender de la real propuesta del oficialismo.
Según pudo conocer este medio, la disyuntiva
principal está puesta en quién encabezaría la lista de unidad. Obviamente,
desde el oficialismo pretenden que sea Andrés Barovero, mientras que desde la
oposición que sea Marcelo Roatta.
Más allá de que en el medio siguen todos los
trámites para determinar el desarrollo correcto de la votación prevista para el
5 de abril, principalmente para esclarecer el padrón de socios habilitados para votar, también se analiza la posibilidad latente de un consenso. Pero
nada está dicho hasta el momento. La
pelota está en juego y el tiempo corre en el Juan Pablo Francia.
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Dos listas por ahora
Son dos las listas que pujarán para gobernar el
club más importante de la ciudad cabecera del departamento San Justo. De un
lado estará la lista del oficialismo Alma Verde, que encabeza Andrés Barovero,
secundado por el empresario Gustavo Rosso, y guiados por el actual presidente e
ídolo de Juan Manuel Aróstegui, quien por cuestiones de estatuto no puede volver
a presentarse pero figura en cada entrevista, acto y conferencia que tiene el
espacio.
Del otro lado, Marcelo Roatta es quien lidera
la lista de Agrupación Verde, acompañado por Manuel Peralta, y una lista que
combina ex dirigentes que supieron ocupar diferentes espacios en gestiones
anteriores, con algunos nombres nuevos que quieren sumarse a la historia.
En el medio, como suele suceder, están los
hinchas, más de 2 mil socios que tendrán la responsabilidad de elegir el nuevo
gobierno del club de sus amores, el que todos sueñan que siga creciendo y de
una buena vez llegue a los niveles que la historia le demanda.
Tranquilamente, para algunos seguidores del
tema, la contienda política dentro del club, puede compararse -salvando todas
las distancias- al enfrentamiento que tiene en Boca: el “riquelmismo” contra el
“macrismo”.
De un lado, el ídolo histórico del club, que
asegura puso en orden la institución, transformó a la entidad a un espacio
mucho más social, explotó mucho más otras disciplinas y hasta generó un nuevo
espacio, Ciudad Verde. En las líneas internas, hacen correr que el club viene
creciendo y que tarde o temprano van a llegar los logros deportivos en lo
futbolístico. Además, le apuntan a la oposición, indicando que los que quieren
volver al club son empresarios que tuvieron tiempo atrás y pretenden hacer
negocios, dejando de lado la esencia de la entidad.
De hecho, a Roatta en campaña le recuerdan
haber integrado la dirigencia que quedó marcada por la polémica venta de Juan
Pablo Francia, joven promesa en los albores del 2000. Sin mencionarlo, Barovero
en la presentación de su lista indicó: "El antecedente claro que marcó al
club fue la venta de Juan Pablo Francia allá por el 99. Este antecedente hoy
nos hace comprometernos como institución a que esos errores no se vuelvan a
cometer".
Del otro lado, la lista opositora que braga por
volver a conducir a la “verde” destacan su capacidad de gestión para volver a
poner al equipo de primera división en la categoría que todos piden, la B
Nacional (Hoy Primera Nacional). Son varios de ellos, exitosos empresarios que
cuestionan la falta de resultados de la actual gestión, y se jactan de contar
con el apoyo de expresidentes, entre ellos Rubén Finetti y Rubén Boetto, este
último fue presidente en la época “dorada” del club, cuando ascendió a la B
Nacional, justamente con Aróstegui como capitán y figura clave dentro de la
cancha.
A Roatta lo secunda Manuel Peralta, otro nombre
con historia en el club. La lista la completan Marcelo Oyen, Henry Bailone, Andrés
Pinha, entre otros que supieron ocupar cargos preponderantes en su momento como
Diego Córdoba, Alberto Astegiano y Norberto Zorzi.
“Tenemos el apoyo de grandes exdirigentes que
estuvieron en los mejores momentos institucionales como deportivos del club.
Vamos a tener su experiencia y sus contactos combinando con muchos jóvenes para
trabajar en el día a día”, destacó Roatta, quien recuerda que en su paso por el
club décadas pasadas debieron hacerse cargo de una institución que había
quedado acéfala.
De esta manera, insistimos, salvando todas las
distancias, en San Francisco se vive una campaña intensa de cara al 5 de abril,
con la lista del mayor ídolo del club y del otro lado empresarios que aseguran
tienen el aval de los dirigentes que comandaron la institución en su época
dorada. ¿Quién se impondrá esta vez?