Es un día atravesado por muchas emociones y seguramente historias felices y
otras no tanto. Pero la de Marcelo Trosarello (35), conocido popularmente como
Cheloz, junto a su mamá Susana Del Valle Trosarello (62), es una historia de
lucha y amor.
Desde hace un tiempo a la mujer le detectaron cáncer ginecológico, y desde
ese momento arrancaron una dura batalla para afrontar el proceso de quimioterapia
y rayos con el fin de vencer a la enfermedad. Tras un intenso periodo de esfuerzo,
solidaridad y sobre todo mucho amor de madre e hijos, hoy inician otra etapa.
Este domingo, justamente en el Día de la Madre, viajan a la ciudad de Río
Cuarto para que Susana se someta a un tratamiento de braquiterapia ginecológica,
el objetivo es que sea la última intervención para que la médica oncóloga le dé el alta.
"A la enfermedad la tomé como mi amiga, por eso la luché y la luché. Por eso
nunca decaí, pese a los dolores", expresa Susana al ser consultada por Up.
Por su parte, el hijo resaltó que su madre “es un toro”, porque muchas
veces estando mal ella seguía trabajando en el emprendimiento de comida que juntos lanzaron hace siete años. “La
tenía que parar porque no descansaba. Estaba débil por la quimioterapia, pero
sus ganas de hacer algo siempre fueron más fuertes”.

“Mi madre para mí es todo. Ha luchado sola, y siempre peleó por salir
adelante, una mujer con muchas ganas para criarnos a mí y a mi hermana”, manifestó,
y agregó: “Mi mamá trabajaba en seis lugares diferentes y tenía un martes a la
tarde libre, y así todo se las arreglaba para estar siempre presente con nosotros
en la escuela, fútbol”.
En cuanto al tratamiento, indicó que como familia pasaron por muchas cosas duras,
pero la fuerza de su madre fue más grande cualquier depresión y me ayudó a salir
adelante. “La templanza de ella hizo que crea también que iba a salir todo bien”.
La lucha de Susana
Hace tres años que viene batallando contra la enfermedad oncológica y hoy se
enfrenta ante lo que podría ser el último paso antes de recibir el tan ansiado
alta.
“Vengo luchando contra esta enfermedad. Primero me salieron unos ganglios
en la axila izquierda pensando que podía ser cáncer y me salió todo bien. Pero
luego me volvieron hacer estudios y resultó que tenía un principio de cáncer ginecológico”,
relató Susana.
Desde allí inició la batalla de la mujer con estudios, quimioterapias, rayos,
médicos y múltiples consultas: “Lo tomé bien, no tuve tiempo para deprimirme,
ni tirarme la cama a llorar”, expresó junto a su hijo.
Ahora la médica le indicó hacerse una sesión de braquiterapia ginecológica en
Río Cuarto: “Estoy con un poco de miedo. Creo que si todo va bien es mi último
tratamiento, después me darían el alta”, manifestó.

Por su lado, Cheloz indicó: “Si todo resulta bien para Navidad podría tener
el regalo de que mi madre pueda recuperar su vida”.
Ayuda y agradecimiento
Meses atrás Marcelo fue noticia porque decidió vender comida para ayudar a
su madre a afrontar los gastos de medicamentos, tratamientos médicos y otros
costos diarios. Es por esto que todo el tiempo agradecen la solidaridad y
empatía que muchísimas familias tuvieron en este momento tan difícil.
“En este momento tenemos casi todo cubierto, hay gastos de farmacias que
iremos pagando de a poco”, comentaron Marcelo y Susana.
“Nos ayudó muchísima gente, hubo mucha empatía hacia nosotros dos, comprando
comida y mucho aliento dándonos fuerzas”, agradeció el muchacho de 35 años.

Por su lado Susana, también agradeció a todas las personas que se sumaron
para ayudar en este proceso.
Un emprendimiento con mucho amor
Marcelo es cocinero, y por hace algunos años decidió, junto a su madre, elaborar
comidas para vender y ayudar a su familia. Pero hace pocos meses, tuvo un
hermoso gesto de iniciar una campaña para vender pastas con el fin de colaborar específicamente con el tratamiento de su madre.
“Lo que elaboramos son pizzas, empanadas, pastas, empanaditas copetín para
fiestas”, explicó Cheloz, y agregó: “Ponemos lo mejor de nosotros para que
salga todo muy rico”.
“Es cocina con amor. Porque el cocinar a alguien es una hermosa muestra de
amor porque vos querés agasajar al otro”, indicó.