Las
encuestas positivas sobre su imagen le dan al presidente Javier Milei hoy un paraguas protector, aunque por su perfil confrontador
–se sabe- no intente tenerlo. Tal es así, que pocos dirigentes se animan a
marcarle algún comentario desafortunado o alguna medida con la que no estén de
acuerdo.
Córdoba
es un terreno fértil donde el economista sembró y cosechó muy bien. Y esto, lo
saben bien los dirigentes políticos de los gobiernos provinciales y municipales.
También los opositores que no forman parte del escuadrón violeta que dirige el
presidente.
Es
que pese a las disidencias que pueda haber, pareciera que antes se prefiere
parar la pelota contra el piso y pensar si conviene o no mostrarse crítico. Por
lo bajo se le reconoce a Milei haber bajado el índice inflacionario, uno de los
grandes problemas del país. También la reducción del gasto público. Pero
molestan sus modos y maneras de pensar en temas delicados: violencia de género
y eliminación de la
figura de femicidio, discriminación ideológica y hacia minorías sexuales (su discurso
en Davos fue elocuente), entre otros.
Probablemente
sea el gobernador Martín Llaryora
uno de los pocos que intente marcarle la cancha en temas de agenda. Pasó con el
reclamo de las retenciones. Sin embargo, el sanfrancisqueño busca mostrarse
dialoguista en su rol opositor. Otras figuras provinciales como Luis Juez y Rodrigo de Loredo, intentan hacer buena letra para cruzar el
charco. El primero, ya lo hizo.
En
San Francisco, echando un vistazo por las redes sociales de los políticos –herramienta
muy utilizada para comentar sus acciones- no existen publicaciones que aborden
estas temáticas que también tienen su implicancia en lo local. La crítica es
casi inexistente. Andrés Romero, hoy
en el Frente Renovador de Sergio Massa, o el radical sin peluca Cristian Canalis, son de los pocos que lo
hacen.
Los
números favorecen a La Libertad Avanza
Una
reciente encuesta de la consultora Management & Fit muestra que La Libertad
Avanza (LLA) se posiciona como el partido con mayor intención de votos a nivel nacional
de cara a las próximas elecciones legislativas, incluso en la provincia de
Buenos Aires, mientras que el kirchnerismo ocupa el segundo lugar y el PRO cae
en las mediciones.
El
informe indica que sacaría más del 42% de los votos en las elecciones. El
kirchnerismo llegaría al 26% y el PRO al 7%.
El
fuerte apoyo que ostenta Milei (algo habrá hecho bien en su primer año de
gestión para seguir conservándolo), es el pilar de su paraguas protector. Ese en
el que varios dirigentes no libertarios, buscan guarecerse. Al menos por
ahora.