Por Franco Cervera
El capítulo que se completó este fin de semana
es uno de los más oscuros de la Justicia Federal de San Francisco. Si bien todo
estaba encaminado, finalmente el exfiscal Luis María Viaut está en prisión
cumpliendo una condena de prisión efectiva por cobrar coimas a cambio de frenar
causas.
La paradoja es que en el año 2020, Viaut tenía
una muy buena reputación, tal es así que algunos medios lo tildaban de
referente, y hasta lo describían como buen candidato a intendente. Casi un héroe judicial.
Ocurre que por esos tiempos, su fiscalía avanzaba con causas resonantes como la
detención del presidente de Sportivo Belgrano, Pablo Esser, acusado de
comercialización de estupefaciente junto al líder de la barra del club. Y
también la repercusión era grande con una causa que describía una usina de
facturas truchas, con varios profesionales de esta zona detenidos, entre ellos el
presidente de la Sociedad Cosmopolita de Devoto, Domingo Benso. Este último
luego fue excarcelado y hoy llegó a ser secretario del Gobierno Provincial.
Todo ese panorama lo ponía en escena al
exfiscal como un funcionario judicial que no le temblaba el pulso a la hora de
investigar y detener, más allá del poder que podían tener los acusados.
Sin embargo, algo le salió mal. En su ardid
delictivo, donde con su brazo articulador, Darío Rivarola, (ayudante de la
fiscalía) se dedicaban a "tirar carpetazos" a dirigentes, comerciantes y
empresarios. A cambio les ofrecían frenar causas judiciales de evasión fiscal,
pero tenían que aportar una coima millonaria. Tal vez por su avaricia y desinteligencia
también, terminaron pisando el palito.
“Fue un carpetazo el que intentó hacerle al
cooperativista de la zona. Darío Rivarola, asistente de Viaut en 2020 le dijo
que era inminente un allanamiento en sus oficinas por un caso de venta de soja
en negro, cuando el productor se dedicaba a la industria ganadera. Fue un
carpetazo que le salió mal”, explicó el abogado penalista Juan Alberione, quien
fue querellante en la causa.
Al mismo tiempo recordó que el productor rural
pudo grabar la conversación y esa fue una pieza clave en el juicio para
demostrar cómo actuaban el fiscal y su colaborador.
“Quedó demostrado que esto era un modus
operandi, y no fue un hecho aislado. Esto provocó mucho daño a la población y
algunas personas decidieron no hablar porque se vieron beneficiadas por este
accionar de la fiscalía”, comentó.
Pese a la incomodidad de esta triste causa, que hoy Viaut esté cumpliendo una pena de prisión efectiva tras las rejas, de alguna u otra manera también es un mensaje a la sociedad. Más allá del cargo y responsabilidad que tenga el funcionario, la Justicia debe avanzar y cumplir las leyes.
Después de cuatro años
la condena quedó firme
La Corte Suprema de Justicia dejó firme la
sentencia que condena a cinco años de prisión a Luis María Viaut, ex fiscal
federal de San Francisco, por tráfico de influencias y exacciones ilegales
agravadas. Y el exmagistrado se entregó por sus propios medios y ya empezó a
cumplir su sentencia.
La detención estaba al caer, luego de que el
máximo tribunal, integrado por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo
Lorenzetti, rechazó la queja presentada por la defensa, lo que sella el destino
judicial del ex funcionario, quien fue corrido de su cargo en 2023.
Pasaron más de tres años desde que el fiscal
federal de San Francisco fue condenado a cinco años de prisión por el Tribunal
Oral 2 (TOF2) de Córdoba por cobrar dinero para “frenar” una investigación y
por tráfico de influencias. Además, fue sentenciado al pago de una multa de
seis millones de pesos y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos
públicos.
Salió a defenderse
Luego de que la Corte Suprema de Justicia deje
firme la sentencia que lo condena a cinco años de prisión, Luis María Viaut, ex
fiscal federal de San Francisco, rompió el silencio a través de un comunicado
que publicó en redes sociales.
Viaut recordó estuvo casi cuarenta años de
trayectoria en el sistema judicial federal y que a lo largo de estas décadas
intervino en investigaciones complejas vinculadas al narcotráfico, a delitos
económicos, a la evasión fiscal y al lavado de dinero, “siempre con el
compromiso de actuar con independencia y respeto por la ley”.
Tras ello, apuntó: “En los últimos años se ha
intentado instalar en mi contra una acusación de supuesto tráfico de
influencias, una imputación que rechazo de manera categórica. Dicho delito
presupone la utilización indebida de una posición o influencia para obtener beneficios
o favorecer intereses particulares. En mi caso, no existe ninguna prueba que
demuestre una conducta de esa naturaleza”.
Agregó que se ha afirmado, por ejemplo, que
habría intentado influir sobre una fiscal mediante una llamada telefónica. Sin
embargo, aduce, no existen registros, audios ni documentación que respalde tal
afirmación: “Cuando solicité que se incorporaran las correspondientes sábanas
de llamadas —prueba objetiva que permitiría verificar cualquier contacto— dicho
pedido fue rechazado, lo cual genera una situación difícil de comprender desde
la perspectiva del derecho de defensa”.
Asimismo, Viaut contó que se difundieron
versiones que pretenden vincularlo con expedientes o personas con las que jamás
ha tenido relación: “En la fiscalía a mi cargo nunca existió un expediente
relacionado con la cooperativa que se menciona públicamente, ni he ordenado o
sugerido a persona alguna solicitar dinero para manipular o cerrar causas
judiciales” y aclaró que la forma en que se han presentado estos hechos
configura una “operación mediática” que busca instalar sospechas sobre su
nombre y trayectoria.
“Esta situación se desarrolla, además, en un
contexto particularmente delicado para mi familia, que desde hace
aproximadamente tres años viene atravesando un proceso judicial que
consideramos profundamente injusto. Durante ese tiempo hemos soportado
presiones e intimidaciones que exceden lo razonable dentro de un debate
judicial”, sostuvo.