El intendente
Damián Bernarte decidió
municipalizar parte del recorrido que realizaba Ashira S.A., volviendo a realizar el servicio en aquellos sectores
urbanos nuevos. La decisión provocó un punto de inflexión en la relación entre
la empresa recolectora y el Sindicato
Único de Recolección de Residuos y Barrido de Córdoba (Surrbac), ya que la
primera se ve obligada a afinar el lápiz y eso podría incidir en la cantidad de
personal con la que cuenta hoy.
El conflicto obligó al Ministerio de Trabajo a interceder, obligando a una conciliación obligatoria que termina este miércoles. Hasta el fin de semana, las partes intentaban llegar a un acuerdo. El Surrbac ya dejó en claro que no quiere despidos.
Paralelo a esta negociación, el conflicto escaló políticamente y despertó viejas rencillas y acusaciones cruzadas entre el oficialismo y la oposición.
Puricelli acusó “mala administración”
El concejal de Juntos por el Cambio, Marco Puricelli, cuestionó la decisión del Gobierno municipal. Fue más allá al indicar que es “un parche por la mala administración”. Acusó que los empleados municipales que realizan este servicio “pertenecen a una cooperativa que está casi sin funciones al haber terminado el operativo de las hojas secas de otoño”. Agregó que “no tienen ni obra social y los camiones con los que la Municipalidad está prestando esta tarea no están preparados”.
Puricelli recordó que en marzo de 2024 debieron “remar mucho” para que sean incorporados seis barrios al pliego nuevo de la basura, y que hoy se volvió para atrás. “Si esta metodología crece, solamente cuando se tenga que comprar un camión de la basura se evaporará el ahorro que supuestamente se consigue de 42 millones mensuales”, cuestionó.
El Gobierno pidió a la oposición que no desinforme
La gestión de Damián Bernarte salió con los tapones de punta tras los dichos de Puricelli. Aclararon que la medida se implementa mediante recursos propios, con personal y camiones municipales.
El secretario de Servicios Públicos, Hobey Salvático, fue el portavoz: “El servicio lo llevan adelante empleados municipales, los mismos que lo realizaban con anterioridad”. Agregó que a los vecinos no les cambia absolutamente nada esta decisión y que se mantienen los mismos días y frecuencias: “No hay que desinformar faltando a la verdad, recurriendo a una vieja manera de hacer política”, apuntó.
“No se trata de recortar por recortar, se trata de ordenar y continuar brindando el servicio que se les presta a los vecinos. Como ejemplo pertinente para graficar, retomar este servicio supone en ahorro el valor de dos camiones de recolección de residuos por año”, explicó el funcionario.
Viejas rencillas
El debate siguió más allá. Las redes sociales se apoderaron de este conflicto apareciendo viejas rencillas y trapitos al sol.
Por un lado, están quienes defienden el accionar del Ejecutivo municipal y, por el otro, quienes se suman a la crítica de Puricelli. Y en ese ida y vuelta los pases de factura no tardaron en aparecer. Será el tiempo, como siempre, el que muestre a la larga quién tuvo razón.









