¿Para
qué vamos a tener bomberos acá, si al lado están los de San Francisco? La
pregunta fue llanamente una respuesta del algún conformista de turno cuando
hace poco más de una década un grupo de gente pensó que en Frontera hacía falta
un cuartel de bomberos voluntarios.
"¿Por
qué vivir de San Francisco si podemos hacerlo nosotros?", respondió un
optimista que con su inquietud fue contagiando de ganas a varias personas.
Al
tiempito nomás, se formó una comisión para trabajar en la personería jurídica que
se obtuvo el 19 agosto de 2014, fecha de partida del nacimiento de la Asociación Bomberos Voluntarios de Frontera, que este domingo festejará
su 10° aniversario de vida con un almuerzo en el Polideportivo Municipal. El acto
comienza a las 11.
"Está
invitado desde el primer vecino que dijo que quería que haya bomberos en esta
ciudad hasta el gobernador de la provincia de Santa Fe (Maximiliano Pullaro)",
dijo a Up el presidente de la
comisión directiva de la entidad, Andrés
Díaz, quien está próximo a finalizar su segundo mandato.
Será
un día -reconocen- para celebrar y también para mirar hacia atrás y ver todo lo
construido: "Fueron años de lucha, la pelea de la pertenencia, de voces que
decían para qué Frontera quiere bomberos. ¿Pero, por qué no los íbamos a tener?
Se hizo un trabajo importante que se debió sostener en el tiempo y acá estamos",
agregó.

La
asociación tardó cuatro años en tener a sus primeros bomberos en la calle. En 2017,
unos 18 aspirantes se capacitaron y un año más tarde ya estaban operativos. Junto
con ellos nació su cuartel (en Calle 94 al 288) y llegó el primer camión que se
compró "a palabra".
"El
día que empezamos a trabajar arrancamos menos diez, pero con el apoyo del
vecino, de la ciudad, empezamos a gestionar en conjunto con la Municipalidad
que siempre nos da una mano y la Provincia, en base a las necesidades. Pudimos
encuadrar la documentación con Nación y eso nos dio un respiro con el subsidio anual.
Y Jefatura tuvo mucho que ver para administrar los fondos y establecer un orden
de prioridades", explicó Díaz.
Nueve salidas diarias
Javier Díaz es el jefe del cuerpo
activo. Está en la entidad bomberil desde el día cero, siendo uno de los
primeros aspirantes: "Yo entré para dejar algo en la vida, me aferré a
bomberos. En un momento me eligieron líder y ya como jefe asumí la
responsabilidad con la condición de que los demás, que me eligieron, me apoyen.
Y puedo decir que tengo un recurso humano extraordinario", destacó.
Sobre
qué perspectivas tenía previo a ser bombero, recordó: "Pensamos que íbamos a
salir una o dos veces a la semana. Pero no fue nada de eso (risas). Desde el 16
de junio de 2018, que fue la primera salida en conjunto con San Francisco en un
incendio de rastrojo, hasta hoy llevamos aproximadamente 1200 salidas, no solo
incendios sino emergencias variadas. Es decir, salimos en promedio nueve veces
por día", enumeró.

Hoy
la Asociación Bomberos Voluntarios de Frontera cuenta con 16 hombres y mujeres debidamente
capacitados y capacitadas. Además, la institución tiene el apoyo de unos 700
socios que aportan una cuota, tanto de Frontera como de Josefina.
Comisión y cuartel, codo a
codo
Si
bien la comisión directiva y el cuerpo activo pertenecen a la misma institución
es una realidad que cada uno tiene sus responsabilidades. Pero, el trabajo es
codo a codo.
"El
presidente (por Andrés) es el bombero frustrado, siempre se anota porque quiere
serlo pero el rol que cumple hoy es perfecto en su lugar. Es una persona
incondicional, son las 6, las 2 o las 3 de la mañana y surge un incendio de
campo y lo vas a ver en el lugar, siempre con todo preparado y eso no tiene
precio", afirmó Javier.
A
su lado, el propio presidente asiente con la cabeza y no logra evitar la
emoción, pero sale airoso. Recordó que entrar en la comisión fue algo que lo
motivó desde un principio: "Fue el hecho de pensar en lo grande que sería para
Frontera tener un cuartel de bomberos. Soy nacido acá y amo a mi ciudad y es re
importante. Qué mejor que lograrlo y sentirse orgulloso. Esa fue la primera
motivación que tuve", explicó.
Para
el jefe del cuerpo activo el bombero "está un poco loco en el buen sentido de
la palabra" porque mientras muchos huyen de un peligro, ellos llegan para afrontarlo.
Pero además es un trabajo que necesita del apoyo de la familia, que es clave: "No
importa si llueve, si es la madrugada, si es una fecha especial. Siempre tenés
tu hijo que te alcanza la llave para irte, tu esposa el casco o tenés la ropa
preparada. Y pese a ser un voluntariado la paga más linda es las gracias, si te
las dan después de un siniestro el negocio es redondo", definió.

Desafíos
Al
momento de hablar de desafíos en estos diez años de vida, los Díaz contaron que
este año compraron dos bombas nuevas, una traída desde Barcelona (España) y un equipo
de ataque rápido que va conectado a una camioneta: "Es fundamental hoy tener
una camioneta 4x4 más para dar respuestas rápidas. En su momento fue la
necesidad del camión cisterna, pero la situación está complicada. Y después
soñamos con nuestro lugar propio", dijeron.
Javier
destacó en este punto el trabajo conjunto con la comisión para proyectar
compras inteligentes: "Nos gustaría tener camiones cero kilómetros, las mejores
herramientas pero hay que ser conscientes de los fondos que tenemos. Eso nos llevó
a ver necesidades reales. El primer camión se compró a palabra, al fiado pero
con trabajo cumplimos y llegamos hasta acá".
Acto y almuerzo
El
acto protocolar está previsto desde las 11 en el Polideportivo Municipal (Calle
7 esquina 82). Luego habrá un almuerzo.