La seguridad en el sistema penitenciario de
Córdoba quedó expuesta este sábado tras el arresto de un guardia que intentó
introducir elementos prohibidos al Establecimiento Penitenciario N.º 5 de Villa
MarÃa. El incidente fue detectado durante el control de ingreso regular de
personal.
El episodio ocurrió durante un control estándar
que incluyó escáner de pertenencias y body scanner corporal, recursos clave en
los procedimientos de prevención. El guardia adoptó una actitud evasiva, hecho
que motivó una revisión minuciosa por parte de sus compañeros de turno.
Durante el control, los agentes hallaron dos
envoltorios plásticos con una sustancia sospechosa y dos celulares ocultos
entre las pertenencias del trabajador. El reporte fue elevado de inmediato a
superiores, lo que derivó en la intervención de la FPA. Técnicos de la fuerza,
mediante reactivos quÃmicos, confirmaron la presencia de clorhidrato de
cocaÃna. Aunque la cantidad exacta no se informó, las autoridades judiciales
subrayaron la gravedad del intento de ingreso, calificado como delito según la
legislación actual.
El guardia fue arrestado e imputado por
tenencia de estupefacientes, según la ley vigente sobre drogas ilÃcitas. Desde
el Servicio Penitenciario de Córdoba comunicaron la apertura de un sumario
administrativo para determinar responsabilidades y eventuales sanciones.
El caso fue notificado a la Dirección de
Prevención, la División de Investigaciones y la FiscalÃa de turno, organismos
que ahora avanzan con el análisis del hecho. La investigación busca establecer
si el agente actuó junto a internos u otras personas ajenas al penal. Una de
las lÃneas abre la posibilidad de vÃnculos con estructuras que operan desde las
cárceles mediante celulares introducidos irregularmente.
Desarticularon una banda narco en Córdoba que
era dirigida desde la cárcel de Villa MarÃa
Hace una semana, un operativo del Ministerio de
Seguridad de la Nación y la PolicÃa Federal Argentina (PFA) permitió
desarticular una banda dedicada al narcotráfico en la ciudad de Bell Ville, con
la detención de siete personas y el secuestro de pruebas clave en la
investigación.
Según información de El Doce, la organización
mantenÃa contacto permanente con dos reclusos de la Unidad Penitenciaria N.º 5
de Villa MarÃa, quienes coordinaban la distribución y logÃstica de la venta de
drogas en Bell Ville y zonas cercanas. Uno de los allanamientos se realizó en
la celda de estos internos, donde se incautaron dispositivos electrónicos y
registros escritos vinculados a la red y a la administración de fondos.