Nicolás Albera
Ignacio García Aresca está a punto de terminar su mandato como diputado nacional. Será el 10 de diciembre próximo, momento en que su futuro político tomará otra dirección: la de Córdoba capital.
El dos veces intendente electo de San Francisco forma parte de la lista de Provincias Unidas que competirá la próxima semana en las elecciones legislativas -ocupa el quinto lugar-, aunque es poco probable que renueve su banca. No obstante, alguna encuesta lo deja cerca.
Sin embargo, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, le tiene una silla asegurada en el Panal y probablemente desembarque en un ministerio u ocupe un rol más relevante. Su perfil agropecuario lo hace conocedor de un sector clave como el campo, pero a su vez tiene llegada con el sector empresarial y productivo. Suena la silla del exmacrista Pedro Dellarossa en Producción.
También se especula con que ocupe un rol más relevante como una suerte de ministro coordinador o jefe de gabinete.
A inicios de este año Llaryora le pidió a su amigo el “Colorado” que, a los oficios en la Cámara de Diputados le añada otras diligencias en la sede del poder en La Docta. Para ello, le preparó una oficina espaciosa y aledaña a su despacho. Su amigo asintió y comenzó a formar parte de la mesa chica en la capital donde empezó hacerse camino al andar.
Ganar territorio en Córdoba
El entorno del diputado sostiene que está hoy enfocado en terminar su mandato en el Congreso y en la campaña política, donde trabaja para que Provincias Unidas –con Juan Schiaretti a la cabeza- logre imponerse el 26 de octubre en las elecciones legislativas nacionales.
Aclaran que en San Francisco o en el mismo departamento San Justo, muchas veces no se dimensiona el lugar que ocupa en la mesa chica del gobernador. “Es el dirigente de máxima confianza de Llaryora, el más cercano”, asegura un allegado al despacho del mandatario provincial.
Desde hace un tiempo García Aresca desdobla su actividad entre Buenos Aires y Córdoba. Con la asunción en el gobierno nacional de Javier Milei, llevó la voz del cordobesismo al Congreso en debates continuos como la ley Bases y el paquete fiscal que envió el Presidente en el primer semestre de gestión, entre otros temas.
A esto le sumó territorialidad en Córdoba porque su llegada a la capital le permitió reforzar más su rol de dirigente, recorriendo las seccionales y siendo nexo con los concejales y jefes territoriales que lo empezaron a incluir en actos políticos.
“Donde está Ignacio está Martín; la imagen de García Aresca levantando la mano de Daniel Passerini mostrando su apoyo previo a la elección municipal está vigente. Tiene peso al momento de legitimar candidaturas”, destacó otra fuente consultada que ya piensa en la sucesión.








