Las
condiciones climáticas y la prevención prematura, sumado a la toma de
conciencia por parte de la población, fueron clave para que en el inicio de
febrero, la cantidad de mosquitos no sea tan elevada como hace un año atrás en
el mismo periodo.
Los
mosquitos, de todas las especies, dependen de la temperatura y la humedad, y
una parte de su ciclo de vida es en el agua. En agosto de 2024, la
Municipalidad encaró una campaña temprana de prevención del dengue que comenzó
a dar sus frutos, aunque las condiciones climáticas también favorecieron el
ralentizado del crecimiento poblacional del mosquito Aedes Aegypti.
“Fuimos
de las primeras ciudades en la provincia en tomar medidas como la colocación de
ovitrampas en domicilios y de contenedores en los barrios, el descacharreo. Llevamos
adelante charlas con vecinos e intervenciones en lagunas de retardo. Seguimos
al pie de la letra los lineamientos que la Provincia nos dio a lo que le dimos
un valor agregado de estar permanentemente en la calle combatiendo al dengue”,
contó el director general de Servicios Públicos de la Municipalidad, Darío Muratore.
Ovitrampas:
la novedad en la campaña
“Las
ovitrampas nos permiten determinar que hasta el día de la fecha el crecimiento
poblacional de mosquitos es bajo, si bien los hay y va en ascenso, algo que era
esperado, es más lerdo que lo que se pensaba en la temporada”, agregó el
director de Sostenibilidad municipal, Adrián
Pagliano.
Existen
cinco niveles de situación de detección de mosquitos. “Actualmente nos
encontramos en el nivel 2 y, según estimaciones, si bien no se pueden hacer
predicciones al respecto, el pico de población de mosquitos podría llegar a
darse en marzo”, vaticinó el funcionario.
Respecto
al panorama actual, Pagliano detalló que “esto se debe a una cuestión propia de
la naturaleza ya que el mosquito tiene ciclo un particular y no es la misma
evolución todos los años. Ello sumado al mecanismo de prevención de
descacharreo por parte de los vecinos y las fumigaciones sanitarias, entre
otras, permitieron reducir la población del mosquito y evitar que el crecimiento
sea cada vez más grande”.
“Su
crecimiento es del tipo geométrico -explicó-, es decir que se trata de una
curva que cada vez sube más rápido. Lo que hicimos con todas las acciones de
manera integrada fue demorar ese crecimiento en comparación al año pasado ya
que ahora, en febrero, comienza a crecer un poquito más rápido.
Fumigaciones
espaciales y con drone
A
su vez, el municipio lleva a cabo fumigaciones en la periferia para hacer una
cortina espacial tratando de reducir el porcentaje del ingreso del mosquito del
campo a la ciudad.
Además,
a partir de un acuerdo con la firma Akron, la municipalidad sumó un “Drone
Pulverizador Agras T25” que se utiliza para la fumigación de espacios verdes
ampliados. “Lo estamos usando en la periferia para abarcar una línea más
alejada de la que se puede hacer con un vehículo, ampliando esa zona de
reducción de población y ha sido de gran utilidad”, destacó Muratore.
Descacharreo:
acción fundamental en la prevención
Un
trabajo fundamental para evitar la proliferación del mosquito transmisor del
dengue es el descacharreo. En este sentido fue “muy importante la labor que
hizo la población a través de los promotores que visitaron casa por casa los
barrios, sumado a la presencia de los contenedores para desechar materiales y
que ya estuvieron en toda la geografía de la ciudad, recorriendo inclusivamente
algunos sectores por segunda vez”, explicó Pagliano.
En
cuanto a la recepción que los promotores tienen por parte de los vecinos,
destacó que “la gente los atiende, se interesa por saber y nos aporta muchos
lugares que potencialmente podrían ser criaderos, por lo que les agradecemos su
valiosa colaboración”.
Larvicida
en lagunas y espejos de agua
Pagliano
reconoció que el haber atacado con larvicida y controlado la población del
mosquito en su etapa de larva (antes de que nazca), también provocó que existan
menos mosquitos actualmente, tanto el Aedes como el común.
“Estuvimos
aplicando hace meses un larvicida biológico Bacillus thuringiensis (Bt) de
manera quincenal. Es una bacteria entomopatógena capaz de producir una amplia
variedad de proteínas insecticidas letales para distintos órdenes de insectos
que por su eficacia, bajo impacto ambiental negativo y alta especificidad, los
insecticidas biológicos más vendidos son aquellos basados en proteínas de
Bacillus thuringiensis (Bt) que actúan exclusivamente previa ingestión del
insecto y no por contacto en superficie”, informó Pagliano.
Por
último, ambos funcionarios, valoraron y ponderaron el trabajo mancomunado con
los vecinos: “La población tomó más conciencia del tema y parte de esa
conciencia tiene que ver con las acciones que la municipalidad hizo, con las
campañas provinciales, con que un promotor visite los hogares, con un
contenedor ploteado para descartar elementos. Agradecemos el compromiso de los
vecinos de atendernos, abrirnos las puertas de sus hogares y colaborar con sus
denuncias, y seguimos apelando a su buena voluntad para que sigan manteniendo
en condiciones los patios, las veredas y también lo hagan quienes no habitan
las viviendas”, señalaron.