Un vehículo de tres ruedas nacido para
reconstruir la Italia de posguerra terminó moviendo a cientos de millones de
personas en Asia, África y América Latina.
Esta es su historia en cuatro paradas:
Pontedera, Pune, el mundo y el interior argentino, donde GOU lo reinventó con movilidad eléctrica.
Italia, 1948: nace la abeja
El Piaggio
Ape salió a la calle en 1948 como la versión de trabajo de la Vespa. Lo
ideó Corradino D´Ascanio, ingeniero
aeronáutico y creador de la Vespa, con el aval de Enrico Piaggio, para motorizar la reconstrucción económica de
Italia.
El nombre es un guiño: si la Vespa es la
avispa, el vehículo trabajador tenía que ser la abeja (“ape”, en italiano). El
primer modelo era casi una Vespa con caja de carga atrás: motor de 125 cc,
misma parte delantera y una caja de madera.
La idea era simple y potente: un utilitario
barato, que gastara poco, fácil de mantener y de maniobrar en calles angostas,
para el comerciante que no podía pagar una camioneta. Más de 75 años después,
el Ape sigue en producción.
India: el acuerdo con Bajaj
El salto a la escala masiva llegó con Bajaj Auto. Piaggio ya exportaba a
India desde 1948, y en 1960 decidió fabricar Vespas y Apes en el país con un
acuerdo de licencia con Bajaj.
La producción arrancó en un predio provisorio
en las afueras de Bombay y en 1963 se mudó a una fábrica moderna de 12.000
metros cuadrados Pune. La licencia duró hasta principios de los 70, pero Bajaj
siguió fabricando tres ruedas sobre la tecnología y el herramental que había
recibido de Piaggio.
En 1977 lanzó su autorickshaw de motor trasero:
el diseño que hoy cualquiera reconoce como “el tuk tuk”. Así, India pasó a ser
la fábrica de tres ruedas del mundo.
Del autorickshaw al Tuk Tuk global
Lo que nació para llevar mercadería se
convirtió en el taxi del pueblo. Bajaj es hoy el mayor fabricante de vehículos
de tres ruedas del mundo y explica casi el 84% de las exportaciones indias del
segmento.
Piaggio volvió a India con planta propia en
Baramati en 1999, y para 2018 ya había producido 2,5 millones de vehículos, de
los cuales 1,5 millones eran autorickshaws.
El nombre que lo hizo famoso viene de
Tailandia. Allí le decían samlor khruang (triciclo motorizado); los turistas no
podían pronunciarlo y lo bautizaron por el sonido de su escape: tuk-tuk. Hoy circula de Bangkok a Lima,
de Nairobi a Ciudad del Este.
Argentina: Gonzalo Tracci y GOU
Siete décadas después, Gonzalo Tracci tomó la idea y la trajo al interior argentino con
una vuelta de tuerca: 100% eléctrico y pedido por app.
GOU nació en Goya, Corrientes, donde validó el
modelo de viajes en triciclo eléctrico para ciudades medianas.
La lógica es la misma que imaginó D´Ascanio en
1948: un vehículo económico, ágil y accesible para quien más lo necesita. La
diferencia es el motor con cero emisiones y una plataforma propia que conecta
conductores y pasajeros.
Hoy GOU circula en San Francisco (Córdoba), Reconquista (Santa Fe), Goya (Corrientes)
y Posadas (Misiones).
“Su misión es construir la movilidad
sustentable para acelerar la transición hacia un mundo con emisión cero”,
destacó Tracci, su fundador y lo definió: “Del caballo al auto eléctrico, sin
escala”.











