Los hermanos Valentín y Matías Escobedo,
de 23 y 29 años, dos de los tres detenidos por el crimen de Zamir Torres (4), negaron este lunes su
participación en el feroz ataque que terminó con la vida del nene y por el cual
quedó gravemente herido su padrastro Braian
Martínez (31).
Lo hicieron en el marco de la audiencia
cautelar donde el juez Nicolás Stegmayer
dictó la prisión preventiva a ambos y también a Thiago Medrano (20), con la salvedad de que éste –que prefirió no
declarar- y Matías Escobedo permanecerán detenidos sin plazo, mientras que
Valentín Escobedo fue beneficiado con una preventiva de 90 días, al considerar que aún restan producir
evidencias que podrían influir en su situación procesal.
Según pudo conocer Up, la defensa de Valentín Escobedo brindó una hipótesis
alternativa respecto de donde estaba al momento del hecho. Concretamente presentó
imágenes de cámaras de un comercio de momentos posteriores al hecho, asegurando
que el joven estaba en el lugar. Lo que se resta constatar ahora es la
veracidad de la prueba.
No obstante, la fiscalía presentó evidencia para
acreditar “con grado de probabilidad su participación en el hecho”, por eso en
este caso particular se fijó ese plazo.
Los tres hombres, cabe recordar, se encuentran imputados
como autores del delito de “homicidio doloso calificado por el concurso
premeditado de dos o más personas y el uso de arma de fuego”. La acusación
también incluye “tentativa de homicidio”, ya que resultó herido Martínez.
Qué dijeron los imputados
Según amplía el sitio Rafaela Noticias, dos de los imputados hicieron uso de la palabra.
Valentín Escobedo expresó: “El día del hecho yo estaba en mi casa, con un
amigo. Salí varias veces a comprar, pero no tuve nada que ver. Nunca le disparé
a nadie”. También declaró su hermano Matías, quien explicó que esa tarde se
trasladó hasta la casa de su padre y que allí permaneció durante varias horas.
“Me enteré de lo que había pasado por un amigo, cuando ya estaba volviendo”,
sostuvo.
Historia de conflictividad
La fiscal Fabiana
Bertero, que lleva adelante la investigación, explicó durante la audiencia
que existe una historia de conflictividad entre dos grupos y que el ataque se
habría producido como parte de una represalia.
Detalló que los acusados actuaron en conjunto,
interceptaron el vehículo en el que viajaban las víctimas y dispararon en
reiteradas oportunidades. Zamir recibió cuatro impactos de bala y fue
trasladado sin vida al hospital de San Francisco. En tanto, Martínez permanece
internado en Santa Fe.
Además, explicó que el vehículo de los
agresores fue identificado como un Fiat Cronos gris, sin patente, con vidrios
polarizados. “Fue visto en distintos puntos de Frontera y San Francisco antes
del ataque”, indicó Bertero. En la escena del hecho, ubicada sobre calle 7
entre 86 y 16, se secuestraron 10 vainas servidas calibre 9 milímetros y se
constataron 10 impactos de bala en el auto de las víctimas, todos del lado
izquierdo.
Testimonio de la madre de Zamir
Durante la audiencia se exhibieron pruebas
documentales, forenses y testimoniales. Una de las principales testigos fue la
madre del niño, Rocío Funes, quien declaró que reconoció a los hermanos Escobedo
como los autores de los disparos.
Sobre el Fiat Cronos utilizado en el hecho, la
Fiscalía informó que había sido robado en Vila y apareció incendiado en Josefina.
Fue identificado por el número de chasis.