Luego
de una larga jornada, este miércoles se decidió la condena a los autores del
crimen de Mateo Andrés Gallegos
(20), quien fue asesinado el 3 de julio de 2022 en barrio Parque, frente a un
bar ubicado entre las calles Dante Agodino y Chaco.
El tribunal compuesto por tres jueces más los jurados populares, decidieron dictarle a Damián Javier Quiroga y a Alexis Alejandro Artaza -por unanimidad- la pena de 17 años de prisión. El primero siendo considerado autor de homicidio calificado y agravado por el uso de arma, mientras que el segundo como instigador del crimen.
También fue hallado culpable Sebastián Alberto Battán recibió 9 años de cárcel como partícipe secundario del homicidio.
Una deuda de dinero de por medio
El juicio había iniciado el jueves de la semana pasada y pasaron numerosos testigos hasta este miércoles en la sala de la Cámara Criminal y Correccional de Tribunales de San Francisco. El homicidio fue investigado en su momento por la fiscalía de Delitos Complejos de San Francisco, a cargo del ya retirado Bernardo Alberione.
Según la investigación, a Gallegos lo mataron en el marco de una emboscada con tintes sicarios. Las pesquisas indicaron en su momento que la hipótesis más firme era que la víctima y Quiroga se conocían y había alguna disputa por una deuda de dinero entre ellos, cuestión que desencadenó en una pelea previa en las afueras de un bar.
La autopsia del cuerpo del joven fallecido reveló que recibió dos impactos de bala en la cabeza, de atrás hacia adelante, con un arma calibre 40.
Alegatos
Durante los alegatos, la fiscal de Cámara, Consuelo Aliaga, pidió que Artaza y Quiroga sean condenados a prisión perpetua al ser coautores de homicidio calificado y agravado por el uso de arma, alevosía y premeditación; y que Battán sea condenado como partícipe secundario a 11 años de cárcel. La querella, coincidió con la fiscalía.
Aliaga dio por sentado la existencia de una relación previa entre la víctima, Quiroga y Artaza, que terminó de la peor manera por una deuda de dinero producto de la venta de droga y también de estafas: “Mateo conocía de chico a los Artaza, se crió con ellos y de grande trabajaba con ellos”, dijo.
Recalcó que dos meses antes del crimen, los padres del joven asesinado recibieron amenazas desde la cárcel, aparentemente de otra persona del “clan” Artaza. Según la advertencia, si su hijo no devolvía el dinero les iban a quemar la casa con ellos adentro. El conflicto habría llevado a una fuerte discusión fuera del bar donde ocurrió el homicidio: “El encuentro en el bar pudo haber sido casual pero el ajuste de cuentas ya estaba en marcha”, sintetizó.
Por el lado de las defensas de los imputados Artaza y Battán pidieron su absolución, mientras que el abogado de Quiroga, solicitó 11 años de prisión para su defendido y que se tenga en cuenta que reconoció haberle disparado (ser autor material del homicidio) y se entregó a la Justicia. Además dijo que no hubo ni alevosía ni que se trató de un hecho premeditado. Su intención era evitar la prisión perpetua.












