“No hay nada que
festejar en este 1° de Mayo”, sostiene María
Paula Cabrera, secretaria general de la CGT Regional San Francisco. Frente
suyo hay trabajadores y también jubilados que se acercaron a la Plaza Cívica
este miércoles para participar de una “locreada” en vísperas al Día del
Trabajador que se celebrará este jueves.
En muchas de las caras que se acercaron a la plaza había resignación ante el momento de crisis económica que afecta al país. Llegar a fin de mes para la mayoría es una quimera. Otros rostros, en cambio, buscan transmitir ánimos de lucha, de no bajar los brazos.
La convocatoria estaba pautada para las 19. De a poco fueron llegando los primeros asistentes que se acomodaron sobre unas sillas –junto a las mesas- pegadas a las chapas que tapan el movimiento de obra de lo que será el nuevo Centro Cívico. Cerca, un par de ollas guardan el locro que pronto se servirá. Todo ocurre en el corazón de una ciudad pujante, pero donde también hay mucha necesidad.
Tiempos difíciles
Cabrera fue una de las oradoras de la noche. Remarcó que en esta fecha la ciudadanía se encuentra transitando “tiempos muy difíciles debido a las políticas de ajuste del gobierno nacional que golpean con dureza a quienes viven de su trabajo, pero sobre todo a quienes ya no se encuentran dentro del sistema laboral”.
“Los despidos masivos, la creciente precarización de las condiciones laborales, el desmantelamiento de programas sociales, los recortes en jubilaciones y pensiones y la pérdida del poder adquisitivo conforman un panorama que no podemos, ni debemos dejar de ver. Cada uno de nuestros derechos conquistados con esfuerzo, con sangre, con organización y con años de lucha hoy se encuentran en peligro”, manifestó.
Luego se refirió al modelo económico que impone el presidente Javier Milei, sobre el que dijo: “Margina metódicamente a los más humildes, privilegia a unos pocos y se sostiene nada más y nada menos que a fuerza de represión. Pero los trabajadores y trabajadoras de la Argentina llevamos en la memoria colectiva una historia de unidad, de dignidad y de resistencia”.
Cabrera explicó que el compromiso es con la defensa de la vida laboral en condiciones dignas, seguras y justas, porque el trabajo no es una variable de ajuste ni una mercancía, sino lo contrario: “Es un derecho humano, es un camino hacia el desarrollo personal y colectivo, es lo que estructura nuestras vidas y comunidad”, definió.
Myriam Bratti, de la agrupación Jubilados y Pensionados en Lucha de San Francisco, también fue una de las oradoras. Le dijo “no” a la reforma previsional y pidió que se respete la labor sindical. Afirmó que la lucha hoy pasa por defender los derechos de los trabajadores y por el respeto a la trayectoria de los jubilados.
En el final, Darío Paredes, secretario de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y de la CTA San Francisco, indicó que este día debería celebrarse de una manera alegre, pero que las condiciones actuales imponen tristeza: “En esta ciudad que quieren convertir en bonita, mostramos que hay gente con necesidades, con hambre, y eso es un crimen”, cuestionó.
Luego le apuntó al Gobierno nacional: “A los trabajadores nos llevó a la peor crisis económica de la historia. Hoy una trabajadora o un trabajador activo no puede llegar a fin de mes y eso no se puede tolerar más. Hay que reivindicar la lucha desde la unidad”, pidió.









