El próximo jueves 29 de agosto, San Francisco recibirá la 1° Jornada de la Cadena
Integral de la Alfalfa. El encuentro se desarrollará desde las 15 en la sede de
la Compañía Argentina de Alfalfas y Forrajes SA, ubicada en la avenida 9 de
septiembre al 1100.
Se trata de una jornada de trabajo e intercambio de información y
experiencias sobre la cadena global de la alfalfa, de cara a la próxima
campaña. Es organizada por CADAF y cuenta con el apoyo del ProCórdoba, Tebsa
Comercio Internacional y Grupo TodoAgro.
La historia de puerto seco de San Francisco
A mediados de 2022, en tierras donde la alfalfa es estratégica como recurso
para la producción de leche, la reina de las forrajeras adquirió un
protagonismo más que interesante para su agregado de valor en el departamento
San Justo. Es a partir de la puesta en marcha del Nodo Logístico y Polo
Agroindustrial desarrollado en los terrenos del Ferrocarril Belgrano, ubicados
en el sudeste de la ciudad de San Francisco.
Allí se levantó una planta de 5.700 m2 cubiertos y 25.000 m2 de playa
logística. En una primera instancia, el establecimiento tendrá una capacidad
instalada para 60 mil toneladas de alfalfa por año, con proyección de
duplicarla a futuro.
Se trata de uno los mayores proyectos empresariales en San Francisco en los
últimos años, tanto público como privado, ya que se lleva a cabo con una
millonaria inversión del grupo inversor GCC Business Platform que opera con un
contrato con el Ministerio de Transporte de la Nación a través de la empresa
estatal Trenes Argentinos Cargas, que ejecuta el transporte de cargas en el
ferrocarril y posee los terrenos.
En este Nodo que lleva el nombre de Cadaf (Compañía Argentina de Alfalfa y
Forrajes), la alfalfa se compacta y se traslada por los trenes a los puertos de
Rosario y Buenos Aires. Luego tiene como destino varios países de Medio
Oriente: Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait, entre otros, que la
adquieren para alimentar planteles productivos en tambos y también a caballos y
camellos.

La inversión del grupo empresarial privado, cuya sede en Buenos Aires se ubica
en Puerto Madero, fue de unos tres millones y medio de dólares. Asimismo, ya se
anunció una ampliación de las instalaciones que demandará un millón de dólares
más y generará –se prometió– mayor empleo para la ciudad.
El primero de seis
El presidente del grupo empresarial GCC, Alfredo Abboud, explicó que el de
San Francisco es el primero de seis nodos multimodales que tienen pensado
desarrollar en el país y señaló que su puesta en marcha es un claro ejemplo de
la articulación público privada.
Abboud también llamó desterrar lo que considera un falso paradigma: camión
o tren.
“Tenemos que hablar de camión y tren, trabajando juntos para acercar las
economías regionales y sus producciones a los puertos y mercados
internacionales. Esta actividad sinergia el mayor aprovechamiento de los
recursos logísticos acotando los costos para ofrecer a los clientes las tarifas
más competitivas del mercado” dijo en la inauguración de este emprendimiento.
Más que alfalfa
Abboud explicó que además de recepcionar alfalfa, hacer la compresión y
garantizar el traslado para su exportación, además ofreceren el servicio
logístico para terceros importadores y exportadores de esta parte de la región
que contempla los departamentos San Justo, en el lado cordobés, y Castellanos y
San Martín del costado santafesino.
De esta manera, en el caso que alguna empresa tenga que importar sus
productos podrá utilizar sus servicios a través del tren.
Es por eso que la elección de San Francisco para ubicar este nodo no es
casual: “La ciudad tiene un Parque Industrial que es enorme y además su
capacidad industrial es muy grande. También su zona de influencia de 150
kilómetros y más a la redonda con mucha agroindustria y con capacidad
exportable. Aparte estamos a menos de 4 kilómetros de la autovía 19. El nodo es
beneficioso para la ciudad y nosotros creemos que estamos en el lugar
indicado”, aseguró Abboud.
Números
Fue una inversión 100% privada, de inversores argentinos, donde participa
el Estado con la suscripción del contrato de transporte y del terreno. La
empresa tiene una obligación de carga, paga un alquiler de los terrenos
utilizados y tiene una obligación de mejoras, las que quedan para el Estado
nacional.
Es un contrato de 20 años. Se estima que de acá a tres o cuatro años, se
llegue al número de 2.400 contenedores que se muevan por año. La mano de obra
es local y está estimada entre 20 y 25 operarios considerando al personal de
administración. La planta tiene 5.700 m2 cubiertos y 25.000 m2 de playa
logística.