Ante la
creciente tensión entre la dirección del presidente Javier Milei y los
gobernadores provinciales por la falta de inversión vial, aparecieron en rutas
de Santa Fe grandes carteles rojos con letras blancas en rutas nacionales
clave. Los carteles indican que el mantenimiento de esas vías corresponde al
Estado nacional y alertan sobre su deterioro.
Los
anuncios, que no llevan el escudo oficial, están ubicados en al menos tres
rutas nacionales que atraviesan la provincia gobernada por Maximiliano Pullaro:
la Ruta Nacional 9, la Ruta Nacional 33 y la Ruta A012, que rodea la ciudad de
Rosario. Allí se lee: “¡Atención! Aquí empieza la Ruta Nacional X, mantenida
por el Estado Nacional”.
De manera
directa, el gobernador Maximiliano Pullaro ordenó esta acción meses atrás. La
nueva señalización tiene dos objetivos claros: que los santafesinos exijan por
sus rutas y sepan que dependen del Estado nacional, no de la provincia. También
afirmó que seguirá colaborando con el oficialismo, pero insistió en que, si
este mantiene el control de esas vías y no las cede como se solicitó, debe
“invertir pronto para evitar que el activo vial se pierda”.
La
iniciativa se da en medio del malestar de los gobernadores por la caída en la
recaudación, la falta de obra pública y la distribución del impuesto a los
combustibles. A fines recientes, el Senado aprobó una reforma para redistribuir
los Adelantos del Tesoro Nacional (ATN) y la coparticipación del impuesto a los
combustibles, para que las provincias puedan usar esos fondos según sus
prioridades.
A medida
que avanzó el conflicto, el panorama se complicó con la disolución de Vialidad
Nacional, oficializada mediante el Decreto 461/2025, que también cerró la
Comisión Nacional de Tránsito y Seguridad Vial y la Agencia de Seguridad Vial.
Las rutas, que abarcan 9.120 kilómetros, ahora quedaron bajo nuevas normas y
bajo la órbita del Ministerio de Economía.
Frente a
esta situación, el gobierno de Santa Fe recomienda a los conductores usar rutas
provinciales alternativas, que están en mejores condiciones y son mantenidas
regularmente.
Qué son
los Aportes del Tesoro Nacional y por qué están en el centro del conflicto
entre Milei y los gobernadores
Los
Aportes del Tesoro Nacional representan el 1% de la masa coparticipable que se
recauda por impuestos federales. A diferencia del resto de los fondos, su
creación es automática, pero su distribución queda a criterio de la dirección
oficial. Del total de impuestos federales, el 42,34% queda en manos del Estado
nacional, el 56,66% se distribuye entre las provincias y la Ciudad de Buenos
Aires, y el 1% restante forma el fondo ATN.
El Consejo
Federal de Inversiones (CFI) impulsa la redistribución de los Aportes del
Tesoro Nacional
La
iniciativa aprobada en el Senado, promovida por los gobernadores en el Consejo
Federal de Inversiones (CFI), propone que los ATN se distribuyan
automáticamente usando los porcentajes de la coparticipación, y plantea
eliminar los fideicomisos del impuesto a los combustibles líquidos para
aumentar la participación provincial del 10,4% al 58,36%.
A partir
del ajuste fiscal que implementa el oficialismo desde fines de 2023, el reclamo
de los gobernadores se hizo más fuerte. Las transferencias discrecionales a las
provincias —incluidos los ATN— se redujeron significativamente en ese contexto.
De hecho, los números marcan la diferencia:
En 2023,
se giraron $173.000 millones en ATN.
En 2024,
el monto cayó a $49.800 millones.
En lo que
va de 2025, solo se enviaron $84.000 millones.
Desde el
oficialismo, el rechazo al proyecto se basa en que afectaría el objetivo de
equilibrio fiscal. Aunque los fondos ATN no se pueden usar para otros fines, su
no ejecución reduce el gasto público, algo que respalda la política de
austeridad de Caputo. Para los gobernadores, el impacto sería mínimo: 0,11
puntos del PBI. La propuesta bajaría el superávit fiscal proyectado del 1,60%
al 1,49%, pero sigue encima de la meta del 1,30% pactada con el FMI para 2025. (Fuente: Perfil)