En el marco de las inspecciones sanitarias
periódicas que lleva adelante la Municipalidad, este jueves fue clausurada una
residencia geriátrica de gestión privada por presentar algunas irregularidades
y carecer de la habilitación correspondiente para su funcionamiento.
La medida fue ejecutada por personal de la
Secretaría de Salud en conjunto con el Tribunal de Faltas, conforme a lo
estipulado por la Ordenanza Municipal N.º 6309, que regula el funcionamiento de
establecimientos destinados al cuidado de adultos mayores.
Según informó la directora general de Salud, Cecilia Passamonte, la clausura se
resolvió “debido a la falta de habilitación vigente e irregularidades que
determinaron el desalojo del lugar, que contaba con cinco residentes adultos
mayores”.
La funcionaria agregó que la residencia ya
había sido inspeccionada en el mes de abril, oportunidad en la que se indicaron
los pasos necesarios para regularizar la situación, los cuales no fueron
cumplidos.
Calidad para los adultos mayores
“El objetivo principal de estos controles es
garantizar el bienestar y la calidad de vida de nuestros abuelos. Evaluamos no
sólo el estado de salud y nutrición de los residentes, sino también las
condiciones edilicias y los servicios que se brindan”, subrayó la funcionaria.
En el operativo se notificó a los familiares de
los residentes, quienes procedieron al retiro y reubicación de los adultos
mayores, asegurando su continuidad en el cuidado.
Por su parte, la jueza de Faltas, Rosana Chevalier, confirmó que el
procedimiento fue ordenado debido a que la responsable del lugar no cumplió con
los requerimientos formulados en instancias previas, y los plazos para hacerlo
ya se encontraban vencidos. Además, señaló que la decisión fue adoptada con
base en el informe médico elaborado por profesionales de la Secretaría de
Salud.
Desde el municipio recordaron la importancia de
que todas las residencias geriátricas cuenten con la habilitación
correspondiente y cumplan con las condiciones exigidas por la normativa
vigente, incluyendo infraestructura adecuada, servicios básicos como
calefacción por ejemplo, y una alimentación saludable y controlada.
“Instamos a todos los vecinos que tengan
familiares en residencias privadas a verificar cuidadosamente el estado del
lugar, las prestaciones que ofrece y que cuente con todas las autorizaciones
necesarias”, concluyó Passamonte.